María Carmen Fernández-Lomana Gutiérrez-García. Este es el nombre de la conocida empresaria, colaboradora de televisión y coleccionista de moda de alta costura Carmen Lomana. El rostro de esta elegante mujer que es viuda del ingeniero industrial chileno Guillermo Capdevilla, con quien compró hace más de cuatro décadas esta vivienda en el barrio de Salamanca de la capital madrileña.

Tras comprarla, la reformaron por completo y, salvo alguna actualización más reciente, mantiene el aire elegante, clásico, exclusivo y hasta casi palaciego de entonces. 

 

Carmen Lomana en uno de los elegantes rincones de su palaciega vivienda

Carmen Lomana en uno de los elegantes rincones de su palaciega vivienda

Foto: @carmen_lomana

Una casa de lo más señorial

Con el cambio que sufrió la vivienda, como la propia Carmen explica, se dio lugar a un hogar con una mejor distribución para ganar en entrada de luz natural por las ventanas. Un escenario mágico para poner en relieve muchos de los elegantes y exclusivos elementos decorativos que tiene esta casa (que ahora descubriremos) en forma de muebles franceses, alfombras persas, chimenea clásica o espejos barrocos entre otros elementos decorativos.  

Un estilo clásico y señorial que concuerda con el mismo estilo a la hora de vestir de una mujer que guarda en su armario algunos de los mejores tesoros de reputados modistos y diseñadores nacionales e internacionales.  

 

Color pastel en el salón de Carmen Lomana

Color pastel en el salón de Carmen Lomana

Foto: @carmen_lomana

IDEA 1: Paredes en color pastel

Pocos rincones, por no decir casi ninguno, de la casa de Carmen Lomana se ha dejado con el blanco clásico para las paredes. Ella ha preferido darle una nota de color a las mismas, pero sin llegar a caer en tonos estridentes o demasiado llamativos. La solución, una paleta cromática, suave y delicada en colores pastel que podemos ver en el salón (con la elección del verde), así como en su dormitorio y vestidor con un sutil azul.

 

 

Vestidor con amplio espejo dorado

Vestidor con amplio espejo dorado

Foto: @carmen_lomana

IDEA 2: Chic francés con espejos barrocos

La empresaria es buena amante del savoir fair francés en la decoración y esta misma esencia la ha transmitido a su casa madrileña en forma de butacas de estilo afrancesado, impresionantes lámparas de araña, chimenea clásica y preciosos espejos dorados barrocos de grandes dimensiones en las paredes. Es el caso del rincón que podemos ver en la fotografía y que corresponde al vestidor contiguo a su dormitorio principal. Aquí, el espejo se lleva buena parte de las miradas. 

 

Cuadro en tonos oscuros del office

Cuadro en tonos oscuros del office

Foto: @carmen_lomana

IDEA 3: Cuadros XL

En el office de su vivienda en pleno barrio de Salamanca podemos ver otro de los detalles del interiorismo de las paredes de la casa de Carmen Lomana. Un impresionante cuadro en tamaño XL para contrastar (tanto en estilo como en color) con el tono rojo de las paredes de este espacio donde la socialité desayuna tranquilamente por las mañanas. Lo de las cenas y comidas con amigos y familia (Carmen es una gran anfitriona y presume de ello en sus redes sociales) quedan para el comedor principal de la vivienda. 

Impresionante mural clásico para el comedor

Impresionante mural clásico para el comedor

Foto: @carmen_lomana

IDEA 4: Decoración mural 

Precisamente, en el comedor de la casa encontramos el siguiente detalle que dice mucho del interiorismo elegante y clásico que derrocha este hogar en sus paredes. Un increíble mural que recorre todo el ancho y alto de la pared de este espacio unido al salón por medio de unas puertas correderas acristaladas. Pero, ellas no son las protagonistas sino la gran ilustración en tonos cálidos con un motivo de lo más palaciego. 

Hasta arriba de armarios

Hasta arriba de armarios

Foto: @carmen_lomana

IDEA 5: Armarios imponentes

Tanto para cumplir con una parte más funcional (y guardar toda la ropa que atesora Carmen Lomana) como para vestir las paredes, la empresaria ha apostado por antiguos armarios de arriba a abajo. Espacio de almacenaje que no se acaba nunca y que ha pintado de un luminoso color blanco a juego con las molduras que se repiten por todas las paredes de su clásica vivienda.