Catalana de nacimiento, tiene ubicado su estudio de interiorismo en Vitoria-Gasteiz, aunque trabaja para toda España, como demuestran sus numerosos proyectos, la mayoría de reformas integrales de viviendas. En Instagram también tiene muchos seguidores de su estilo, ¡nada menos que está rozando los 58K!

Con los años, la fundadora de Quefalamaria ha aprendido que cada espacio debe ser pensado y hecho a medida, "como si de un traje estuviéramos hablando y todo debe presentar una coherencia y armonía para que el resultado funcione y sea un éxito", explica la interiorista. Y esto lleva consigo elegir unos materiales u otros en función del estilo y las necesidades del cliente.

La clave está en esos conocimientos que, como profesional del interiorismo, puede ofrecer, algunos de los cuales se ha animado a compartir con los lectores. Concretamente, los que se refieren a los colores que, según ella, no deberían mezclarse nunca con la madera. Además, hace la distinción de los tonos según sea con maderas claras y con maderas oscuras

Mesa terrazo suelo madera

Colores a evitar con maderas claras

La fundadora de Quefalamaria nunca mezclaría maderas claras con tonos muy oscuros, es decir, "la manera clara yo creo que tiene sentido y cobra elegancia o consigue de alguna forma que un espacio sea atemporal, limpio, luminoso y demás caracter��sticas que se asocian a las maderas claras, si se le acompaña con colores luminosos y no oscuros", declara.

En su opinión, nunca mezclaría una madera de roble con un color burdeos oscuro, ni un roble clarito con un color azul petróleo, en cambio estos sí los utilizaría con maderas oscuras. ¿Para qué? Para intentar que se mantenga el objetivo a seguir con el uso de la madera, sobre todo, e incluso con el uso del color. En otras palabras, si se habla de utilizar maderas claras para conseguir ambientes relajados y luminosos, hay que evitar siempre mezclarla con tonos oscuros. 

 

 

Los colores terrosos son un gran aliado para mezclar con la madera.

Los colores terrosos son un gran aliado para mezclar con la madera.

Foto: El Corte Inglés

Y existen unos colores que ella no pondría nunca, haya o no madera en el espacio, y son los tonos amarillos y verdes pastel, rosas, violetas o el verde pistacho, tonos que ella define "de catálogo juvenil de los 90". Y no los utilizaría nunca, y menos con maderas claras, porque aun queriendo conseguir un ambiente luminoso o neutro, el resultado sería lo contrario, porque estos tonos tienden a infantilizar el ambiente. La solución sería buscar colores menos saturados o en una gama de tonos más terrosos.

 

Colores a evitar con maderas oscuras

Ante el planteamiento relacionado con el tema de oscuros, y siguiendo esta misma línea argumental, la interiorista nunca usaría madera oscura combinada con colores muy claros. ¡Ojo! La única excepción es el blanco roto, el beige o el blanco en sí mismo, pero lo justifica con que ella lo considera el no-color, es decir, un color de base. 

 

Westwing

Hay colores que resultan ideales para ambientes rústicos que llevan maderas.

Foto: Westwing

 

Pero salvo éstos, María Bermúdez nunca usaría una madera de nogal o wengé con colores como, por ejemplo, los grises (ni claro ni oscuro ni gama grafito), porque si lo que se pretende con ello es crear un ambiente elegante y sobrio, a ella le parece que el resultado es frío, sobre todo si se trata de una vivienda. Y por supuesto que tampoco combinaría nunca maderas oscuras con el negro, ya lo considera un tono muy agresivo para esta mezcla.

También la interiorista recomienda evitar los amarillos chillones o los verdes claros para combinar con la madera oscura porque el resultado tendería a un estilo rústico que, en su opinión, si se quiere hacer bien, debe responder a otros recursos cromáticos.

 

Zara Home

Combinar maderas oscuras con colores oscuros es muy válido, según Quefalamaria.

Foto: Zara Home

 

En positivo considera que con las maderas oscuras sí se pueden combinar muy bien otros colores, también oscuros, como el burdeos o el azul petróleo, capaces de crear ambientes sobrios, clásicos y elegantes. "Son gamas que aportan a cualquier espacio mucha elegancia si las mezclas con maderas como el nogal o wengé, ya que le dan mucho carácter a un espacio", comenta la fundadora del estudio Quefalamaria. Y pone como ejemplo de aplicación de esta combinación, proyectos como un club social o una bodega, "más osados en estos acabados y tonos".