En la capital de Marruecos, la ciudad costera por excelencia de la comarca, allí, en el corazón mismo del Rabat se encuentra esta espectacular vivienda familiar que nos encanta por su apertura al exterior y su sofisticación en cada detalle. Su diseño moderno, en forma de caja rectangular de color blanco, cubre toda la fachada la cual descansa sobre un zócalo de piedra de Tetuán. Ambos materiales dotan de sentido a la vivienda, la cual complementa su toque contemporáneo con una piscina que se extiende a lo largo de la parcela.

Llena de sueños, también de espejismos como los que se desvelan en su desierto más cercano, se erige esta construcción de Grégoire Maisondieu (Architect DPLG). Una verdadera obra ejecutada por el arquitecto paisajista Daniel Berger, quien ha diseñado el espacio perfecto para una familia de cuatro personas. Confort y amplitud se convierten en la piedra angular de esta residencia que cuenta con una superficie de 900 m2.

Unas dimensiones que invitan a perderse entre su jardín y su diseño interior, el cual nos acoge desde el primer momento. Pero para entenderla bien a fondo, más allá de su impactante terraza y su fachada, debemos prestar atención a su interior que se desarrolla en tres niveles.

Una vivienda familiar distribuida en tres plantas que cuenta con áreas de recepción, cuatro dormitorios y una zona con spa y gimnasio.

Interior de la vivienda

En la planta baja nos encontramos con las áreas de recepción, el living y otra recepción más. Accedemos a ellas acompañados por palmeras y otros elementos naturales que nos acompañan a lo largo del recorrido por la vivienda. Ya en la primera planta podemos disfrutar de unas vistas increíbles a la piscina y la terraza exterior desde los cuatro dormitorios que integran la casa, tanto los familiares como los de invitados.

Por último, en el sótano se encuentra otra de las zonas más especiales y lúdicas de la casa. Podríamos llamarle el nivel hecho para el ocio y el bienestar. En él encontramos un gimnasio, un spa, servicios y, aunque no lo creas, ¡hasta una sala de cine!

¿Te han entrado todavía más ganas de viajar a Marruecos? Aunque esta casa ya tiene propietarios, la calidad del clima del Rabat te espera en cuanto se pueda viajar más allá de nuestras localidades. Te contamos ahora otros aspectos clave de esta construcción que mira hacia el exterior gracias su diseño moderno.

La naturaleza nos da la bienvenida
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La naturaleza nos da la bienvenida

De esta obra arquitectónica, lo primero que nos impresiona es su naturaleza. Grandes palmeras nos dan la bienvenida al interior de la vivienda. El resto de la vegetación se extiende sobre los patios y la terraza exterior. Un espacio paradisíaco en la capital de Marruecos.

Ruptura entre el interior de la vivienda y el exterior
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Ruptura entre el interior de la vivienda y el exterior

La calidad del clima de Rabat permite que la vida en esta vivienda se disfrute en espacios muy abiertos al exterior durante las tres cuartas partes del año. Para conciliar el interior con el exterior, como vemos en la imagen, se han utilizado diferentes dispositivos como un gran ventanal retráctil. Una manera de borrar los espacios de vida interior y exterior.

 

Calidez y sofisticación
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Calidez y sofisticación

Nos encontramos frente a la planta baja de esta vivienda familiar. Además de la vistosidad de su área de recepción, también llama la atención el living, uno de los espacios centrales de la casa en la que los propietarios pasan tiempo en familia y donde se reúnen con otros invitados. Su diseño cálido y sofisticado nos atrapa con un mobiliario moderno y acogedor.

 

Zonas de descanso y bienestar
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Zonas de descanso y bienestar

El sótano se convierte en la parte de la casa hecha para el descanso y el bienestar. En ella encontramos un gimnasio, un spa, servicios con un diseño distinguido y hasta una sala de cine para disfrutar en familia de esta zona hecha para el ocio.

 

Un balcón comunica las habitaciones
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Un balcón comunica las habitaciones

Al sur de la casa se han provisto grandes voladizos de techo (arriba) y piso (planta baja) para protegerse del sol. El volumen blanco de los dormitorios de mampostería revestida toma la forma de una caja colocada sobre el zócalo de piedra de la planta baja y el sótano.

Las tres habitaciones familiares se comunican al sur por un balcón cubierto profundo, que es el que podemos ver en esta imagen y, por último, un sistema de persianas retráctiles permite ajustar el grado de privacidad y protección del sol.

Una piscina que se desliza
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Una piscina que se desliza

La piscina es el plato fuerte de este proyecto. Esta se desliza con volumen por la terraza sur desde el parte interior hasta el final de la parcela exterior. Una manera fresca y dinámica de introducir elementos como el agua y la vegetación dentro del paisaje de la vivienda.