En Villa J2 confluye un sueño de verano, una traba legal y un acierto arquitectónico. Todo empezó cuando una pareja sueca con dos hijas quiso renovar una casa de verano existente desde los años cuarenta en Falsterbo, localidad costera que durante los meses más cálidos del año se convierte en uno de los destinos preferidos de la población sueca. El plan inicial era reconvertir la estructura inicial y ampliarla, pero la regulación en materia de construcción lo impedía al estipular que la huella de toda obra no debe albergar cambios. La solución fue reconstruir la casa por completo.

El encargo del proyecto recayó en el arquitecto sueco Jonas Lindvall, autor de otros edificios también bautizados alfa-numéricamente (N1, S2, M2…). Pese a que el terreno se hallaba dentro de un vecindario residencial, uno de los deseos de los propietarios era conseguir “una casa familiar que ofreciera privacidad”. Lindvall lo logró colocando el garaje en la parte delantera de la casa, frente a la calle, y abriendo la vivienda hacia un jardín en la parte trasera, con grandes ventanas minimalistas de panoramah! que inundan la vivienda de luz, aunque a resguardo de las miradas indiscretas. Además, bordeó el terreno con unos arbustos altos, creando así un límite natural entre las casas vecinas.

“El objetivo principal era crear un centro dentro del hogar, un espacio que fomentase la interacción social”, afirma Lindvall

El acceso a villa J2 se realiza por un camino que discurre junto al garaje. Tras pasar por un práctico vestíbulo, con una amplia zona de almacenaje y un aseo, descubrimos el corazón de la vivienda: la sala de estar abierta al comedor con la cocina integrada. “El objetivo principal era crear un centro dentro del hogar, un espacio que fomentase la interacción social”, afirma Lindvall. Un espacio que rebosa amplitud y se abre a una zona ajardinada orientada al oeste.

La pureza del blanco, el color que define el paisaje nórdico durante prácticamente todo el año, conforma el hilo conductor de la parte nuclear de la vivienda, así como de todo su esqueleto arquitectónico. Por su parte, el verde de la vegetación que la rodea, tanto del césped como de los arbustos del jardín, se alza como un contrapunto cromático excelente. El resto de pinceladas vienen marcadas por el escaso mobiliario, piezas de diseño escandinavo de primer nivel.  

Una escalera en espiral situada al fondo de la sala atrae todas las miradas. Es, en palabras de su creador, “un punto focal escultórico que actúa como contrapunto a la arquitectura minimalista”. La escalera da acceso a una biblioteca y una oficina, y se ubica frente a un gran ventanal que actúa como pantalla natural al exterior y junto a un tragaluz que permite la entrada de luz natural a la vivienda.

La zona de noche, en perpendicular a la de día, se extiende a lo largo de un pasillo largo y estrecho que culmina en un acceso secundario al jardín. El dormitorio principal y las habitaciones de los niños, junto con su área de juegos, quedan delimitados por grandes y elegantes paneles de madera que dan sensación de continuidad y confort al pasillo.

La villa J2, de 260 m2, se terminó de construir en 2014. Una vivienda en forma de L de estética minimalista con paredes pintadas de blanco, suelos de baldosas grises y elementos de madera que aportan calidez. Y con una escalera en su interior que, como un imán visual, atrae todas las miradas hacia ella.

Acceso a la privacidad
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Acceso a la privacidad

El garaje está situado estratégicamente en la parte delantera de la casa, frente a la calle, para dotar de mayor privacidad a la vivienda. La entrada peatonal se efectúa por una rampa que discurre junto al garaje, tanto el cubierto como el dispuesto al aire libre.

El corazón de la vivienda
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El corazón de la vivienda

Un gran salón comedor con cocina integrada configura la zona comunitaria de la villa, un espacio amplio bañado por luz natural y amueblado siguiendo la premisa “menos es más” con diseños de prestigiosas marcas nórdicas, como Stolab y del propio estudio de Jonas Lindvall.

Dosis de calidez
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Dosis de calidez

La madera aporta calidez al corazón social de la vivienda. Lo hace en distintas tonalidades, en marrón en el caso de la cocina y en blanco roto en el caso de la mesa y las sillas del comedor, el modelo Miss Holly del propio arquitecto.

Escalera escultórica
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Escalera escultórica

Una gran escalera de caracol se erige al fondo del salón con suma elegancia. De estructura de acero pintado en blanco y escalones de madera, se trata de un punto focal escultórico que rompe armónicamente con el minimalismo arquitectónico.

Ventanas panorámicas
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Ventanas panorámicas

Le Corbusier defendió la apertura de las viviendas a la luz y al paisaje, máxima que en Villa J2 se traduce en grandes ventanales de vidrio de carpintería de aluminio de alta tecnología. Ventanas de la marca suiza Panoramah que aseguran el aislamiento térmico y acústico.

Soluciones luminosas
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Soluciones luminosas

La luz natural es un bien muy preciado en Suecia. De ahí que esta villa cuente con amplios ventanales en la zona de estar, otros más estrechos a lo largo del pasillo y con una claraboya en la parte trasera de la vivienda.

Zona de paso
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Zona de paso

Un pasillo estrecho es el elemento conector de la zona de noche, compuesta por un dormitorio principal, dos dormitorios individuales, una sala de juegos y un baño completo. La estrechez del pasillo queda visualmente compensada por la apertura visual al jardín de la casa. Grandes plafones de madera (del suelo al techo) configuran las puertas de acceso a cada estancia, así como su delimitación.

Un baño de líneas puras
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Un baño de líneas puras

Simplicidad y funcionalidad en las formas y serenidad en el alma. Así es el baño proyectado por Lindvall, con una zona destinada a la higiene corporal, con bañera minimalista, ducha de obra y mueble de baño suspendido a lo largo de la estancia, y otra más íntima, de uso unipersonal.