Situada en la provincia de Alicante, y con unas vistas increíbles al castillo de Biar, nos encontramos con 'Villa Apiarum', una vivienda unifamiliar aislada en medio del paisaje. Su fuerza descomunal nos alcanza desde el primer momento. Un proyecto que ha sido posible gracias al equipo de Tomás Amata Estudio de arquitectura, formado por los arquitectos Pablo Belda y Tomás Amata.

De hecho, para entender más de cerca la fisionomía de esta construcción, debemos prestar atención al entorno en el que se desarrolla: una parcela de cerca de 1.000,00 m2 con una pendiente muy pronunciada entre dos calles paralelas, con un desnivel de más de 7 m. de altura.

Aunque si hay algo que destaca por encima de todo, esta es la orientación de la vivienda. La calle principal está orientada al norte, y aunque no es el mejor emplazamiento para una vivienda, las impresionantes vistas del castillo de Biar fueron determinantes a la hora de proyectar la vivienda hacia esa dirección.

exterior villaokey

Si nos adentramos en el interior de la vivienda podemos descubrir una sencilla distribución que consiste en una zona de día en planta baja, con las piezas de salón comedor y cocina que vuelcan a la fachada principal, y dos piezas auxiliares (estudio y lavadero) que se abren a un patio inglés excavado en la parcela para proporcionar luz natural y ventilación a ambas.

También se proyecta un pequeño hammam junto al estudio, que se integra perfectamente en él. Esta planta cuenta con 180,00 m2 construidos y dispone de una magnífica terraza cubierta por la planta superior. Por otro lado, en planta primera se desarrolla la zona de noche; que se compone de dos habitaciones dobles y un cuarto de baño en la zona con mayor altura, revestida con Neolith negro, y una habitación de matrimonio con vestidor y baño integrado, revestida de Tecnocemento gris que se inserta en la anterior.

Pero sin duda, es la terraza de la habitación principal la que cuenta con las mejores vistas al castillo, junto con la piscina desbordante, que también mira hacia el castillo y prolonga en planta la huella de la habitación principal. Un regalo visual que termina de encajar el conjunto bajo un todo armónico.