Tres años han sido necesarios para volver a ver brillar esta joya arquitectónica de la ciudad de León. La arquitecta Mina Bringas ha sido la encargada de llevar a cabo esta rehabilitación que a finales de años nos devolvió el esplendor de este emblemático Parador. Se ha trabajado con esmero por mantener su imponente fachada abierta a la Plaza de San Marcos, emblema renacentista de la arquitectura española.

Si cruzamos su puerta nos asomamos ante un interiorismo que equilibra perfectamente lo clásico y lo contemporáneo con grandes dosis de historia, arte y artesanía. El encargado de este proyecto de decoración fue Merry Design Studio respetando la austeridad y la riqueza cultural propia del emblemático Hotel de San Marcos sin perder de vista al viajero actual.

Vanguardia y tradición en el Parador de León

Fotografía: Luzestudio Fotografía

Se consiguió así un alojamiento donde prima el lujo más clásico en convivencia con las máximas comodidades en un escenario histórico, para lo que se recuperaron más de 600 piezas del antiguo Parador -como las antiguas puertas, convertidas hoy en cabeceros para las camas-. También se trabajó en la iluminación del interior para realzar la monumentalidad del interior.  

“El Hostal de San Marcos es tan potente que la decoración no se debe notar, como cuando se restaura un cuadro. El lujo es confort y sencillez”

Las 51 habitaciones resultantes se han pensado en tonos neutros en contraste con los azules en las zonas comunes y el verde de la terraza. Estas comparten protagonismo con el imponente atrio, donde el techo de Lucio Muñoz centra toda la atención.

De hospital penitenciario a cuartel de caballería, el edificio que hoy alberga este imponente Parador recibe a los huéspedes con sus grandes salones, jardines y su precioso claustro. Muros de piedra y pasillos abovedados que se cubren con más de 500 obras artísticas. Merry Design Studio asumió el reto de darle una nueva identidad a este complejo sin perder esa esencia, una perfecta conjugación entre piezas nuevas y otras recuperadas que aportan ese carácter genuino a un espacio, ya de por sí, único.

Joya del renacentismo
1/6

Joya del renacentismo

Este hotel tan histórico como espectacular está situado en el corazón de León. Uno de los ejemplos más bellos del plateresco español que da la bienvenida a una nueva etapa en su concurrida trayectoria.

Fotografía: Luzestudio Fotografía

Una obra de altura
2/6

Una obra de altura

La cafetería se localiza en el atrio interior presidida por el impresionante techo de Lucio Muñoz. La obra restaurada fue trasladada desde uno de los salones con el fin de darle protagonismo y cierta altura que mejorara la visibilidad de todo el conjunto.

Fotografía: Luzestudio Fotografía

El toque de color
3/6

El toque de color

Las obras de la colección contemporánea del Parador sirvieron de inspiración para que Paul Heredia diseñara las alfombras que visten los suelos del Hostal de San Marcos y aportan esa nota de color y sutiles líneas geométricas que rompen con los colores neutros.

Fotografía: Luzestudio Fotografía

Cocina de proximidad
4/6

Cocina de proximidad

La oferta gastronómica del Parador de León, con platos típicos castellanoleoneses y productos de proximidad, combina a la perfección con el espacio de restaurante de estética sobria, acogedora y elegante.

Fotografía: Luzestudio Fotografía

Mobiliario rescatado
5/6

Mobiliario rescatado

La joya de los dormitorios son las camas con dosel equipadas con todas las comodidades, pero manteniendo ese aire de época que las hace tan especiales.

Junto a la madera, la piedra natural y los diseños locales se integran por completo con el aire monacal del edificio en una decoración sin estridencias.

Fotografía: Luzestudio Fotografía

Recuperando clásicos
6/6

Recuperando clásicos

La luz invade por completo el comedor de desayunos y luce una pieza muy particular. Las cortinas de Gastón y Daniela, que reeditan una tela de Arcadio Blasco de los años cincuenta. En esta misma sala no podemos obviar el mueble platero que expone piezas de barro de Jiménez de Jamuz, de la Bañeza.

Fotografía: Luzestudio Fotografía