A partir del 22 de abril podrá visitarse en la Galería Marlborough de Madrid el nuevo trabajo del artista Luis Gordillo que, por primera vez, elige la cerámica como soporte principal.

En esta ocasión, el característico trazo del artista andaluz ha abandonado el papel para tomar los 12 azulejos que componen cada serie, iniciando una exploración de un nuevo soporte que “no ha hecho más que empezar”, en palabras del sevillano, que asegura que “este proyecto ha supuesto un reto creativo, un salto al vacío”.

Luis Gordillo es el ganador de la III edición del Premio de Arte Catalina D’Anglade ARCOmadrid, un galardón que se concede con el objetivo de impulsar y difundir la creación artística contemporánea aunando arte y diseño. La propia Catalina D’Anglade habla del nuevo proyecto del artista como “un experimento” y un “guiño a los abuelos alfareros del artista”.

Además, la diseñadora que impulsó el premio que lleva su nombre asegura que durante la experiencia de trabajar con Gordillo descubrió que “detrás del genio hay un eterno niño travieso y curioso”. Los 12 azulejos de Gordillo, realizados por unos maestros ceramistas de Talavera de la Reina (Madrid), se presentan en una caja firmada y numerada, formando una serie de 26. ‘Under My Skin’ estará expuesta en la galería Marlborough, en el número 5 de la calle de Orfila de Madrid, desde el 22 de abril.

Caja con 12 piezas de cerámica

Referente en la pintura

Luis Gordillo es indudablemente uno de los artistas contemporáneos españoles más reconocidos del panorama internacional. “Es un referente en la pintura para múltiples generaciones de creadores, así como un pionero en la utilización de la fotografía como soporte artístico en un momento en el que en España se mostraba un relativo interés hacia ella. Su gusto por la experimentación ha hecho que sus obras nos descubran continuamente nuevos horizontes plásticos”, señala la asesora del Premio de Arte Catalina D’Anglade, Bea Espejo, que asegura que “la repetición como herramienta compositiva y la continua búsqueda de la pintura hacen de él un artista incombustible y fundamental dentro de la escena artística”.

Influencias del informalismo, el arte pop y el geometrismo

La obra de Luis Gordillo se conforma en los años sesenta, después de que el artista decida estudiar Bellas Artes tras licenciarse en Derecho. Con influencias del arte pop, el geometrismo y el informalismo va configurando, a medida que transcurren los años setenta, un estilo propio que ha llegado a influir en gran medida las obras de los artistas de las posteriores generaciones.

Su gusto por la experimentación permite que sus obras nos descubran continuamente nuevos horizontes plásticos

Si algo define el trabajo de Gordillo es una experimentación continua que se ve reflejada en los cambios de registros en su producción. Y precisamente este uso cambiante de distintos medios le ha llevado a desarrollar un universo paralelo donde conviven armoniosamente las referencias de la realidad y los elementos imaginados, abstractos y simbólicos. Gordillo ha sabido crear un lenguaje propio, rico y complejo, mediante el que plasma sus obsesiones e incertidumbres repetidamente y a modo de cartografía mental.

Azulejo número 8

Su larga e incansable trayectoria le ha llevado a recibir un gran número de galardones y reconocimientos, entre los que destacan el Premio Nacional de Artes Plásticas (1981) o el Premio Velázquez de Artes Plásticas (2007). A día de hoy firma una larga lista de grandes exposiciones a nivel internacional: en el Meadows Museum de Dallas de Estados Unidos, en 1994, el Museu de Arte de São Paulo (2008) o el Museum Folkwang, en Essen, Alemania (2000). A nivel nacional, el Museo Reina Sofía le dedicó una gran retrospectiva en el año 2007, y actualmente forma parte de las colecciones del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), el Museo Vasco de Arte Contemporáneo, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y un largo etcétera.