Desde que la gurú japonesa apareciera en nuestras vidas es innegable reconocer que ha crecido el interés por el orden y la limpieza en nuestros hogares. Su método KonMari, mediante unos sencillos hábitos, nos ha enseñado a vivir con menos cosas y, favorecido por la situación de pandemia, ha hecho que nos preocupemos más por el orden y limpieza del lugar en el que vivimos.

Pasar tantas horas en casa entre el teletrabajo y las restricciones horarias y de movilidad nos ha hecho tomar consciencia sobre el lugar en el que vivimos y, por lo tanto, preocuparnos más por cuidar de nuestros hogares. La magia comienza por tirar todo aquello que no usamos ni necesitamos para encontrar la felicidad. Desde esta máxima de menos, es más, se nos incita a reducir para mantener la armonía y facilitar la limpieza de nuestras casas.

Sin embargo, tener hábitos de orden no siempre es suficiente. Por mucho que reduzcamos la cantidad de enseres personales, siempre hay cosas que no podemos eliminar de nuestras vidas muchas de las cuales nos crean un auténtico quebradero de cabeza a la hora de mantener limpias y en perfecto estado. O eso puede parecer.

Marcar hábitos

Tener la casa limpia con el mínimo esfuerzo es la máxima de cualquier hogar sobre todo cuando tenemos escaso tiempo libre. Mantener un orden de limpieza puede evitar la desmotivación de concentrar todo el trabajo en un único momento y la labor agotadora que puede suponer. Ventilar y hacer la cama a diario, secar el baño tras la ducha, guardar la ropa cada día… son tan solo algunos de los pequeños gestos que pueden hacer esta labor menos dura.

Si no te gusta limpiar, prueba a comenzar por la tarea que más te cueste o la estancia que más trabajo conlleve. Y mientras limpias aprovecha de ordenar a la vez. Ve colocando cada cosa en su lugar, ese recolocar será más fácil si poco a poco lo introduces en tus hábitos.

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Aspirar mejor que barrer

Para evitar que el trabajo se acumule, y el agotamiento que puede provocar, conviene esperar a que las pelusas no invadan todo. Sobre todo, si en casa viven animales o tienes moqueta o alfombras que puedan convertirse en un foco. Para ello usa siempre el aspirador antes que la escoba: levantarás menos polvo y tendrás que limpiar los muebles con menos frecuencia.

Cada día crece más la oferta de aspiradores escoba, como el Triflex Power de Miele. Un aspirador 3 en 1, sin cables, que en un simple gesto puede transformarse para llegar a todas partes. En modo alcance podrás limpiar los puntos de difícil acceso como techos o bajos de los muebles sin problema. Si, en cambio, lo que buscas es aspirar sillones o superficies pequeñas, el modo compacto te permite manejar el Triflex de forma independiente. Para un uso tradicional, el modo confort, facilita la limpieza ya que es una de las aspiradoras más ligeras del mercado. De este modo con un solo aspirador podrás mantener limpia toda tu casa, sean cuales sean tus necesidades. Y es que, solemos olvidarnos del mantenimiento de sofás y sillones de tela donde el polvo y los ácaros suelen acumularse dejándoles un aspecto deslucido.

El Triflex Power de Miele no solo te permitirá mantener toda tu casa limpia con el mínimo esfuerzo y en un tiempo record, sino que, además, con una autonomía de hasta dos horas, te permite acabar con la limpieza de una vez dejándote tiempo libre para lo realmente importante. Además, equipada con el filtro Hygiene Lifetime, controlaras hasta las partículas de polvo más pequeñas evitando que estas se posen en el ambiente y mejorando, por lo tanto, la calidad del aire. Porque sí, tener tu casa limpiar y ordenada es posible sin un gran sacrificio.

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