Arte y naturaleza se dan de la mano en la Bienal de Helsinki

La antigua isla militar de Vallisaari ha sido el lugar escogido para establecer esta gran galería donde disfrutar de singulares muestras adaptadas al entorno, creando una sinergia única entre el espacio y las representaciones artísticas.

Arte y naturaleza se dan de la mano en la Bienal de Helsinki
Arte y naturaleza se dan de la mano en la Bienal de Helsinki

No es casualidad que esta edición se haya llamado The Same Sea -en español, El mismo mar-. La Bienal de Helsinki, que comenzó el pasado 12 de junio y se prolongará durante todo el verano, ha llevado el arte contemporáneo a un entorno excepcional: la antigua isla militar de Vallisaari, en el archipiélago de Helsinki. Un evento que coincide con la reapertura de fronteras de Finlandia con los turistas de la UE y el espacio Schengen tras la pandemia.

"Tras años de preparación, estamos encantados de abrir por fin la bienal a nuestro público y revelar esta extraordinaria exposición. Estamos en deuda con todo nuestro equipo, colaboradores y, especialmente, con nuestros artistas participantes, que han trabajado con ahínco y sin descanso para hacerla realidad. Esperamos de recibir al mayor número posible de visitantes en el Vallisaari este verano", manifiesta Maija Tanninen-Mattila, directora de la Bienal de Helsinki.

La muestra presenta a 41 artistas y grupos artísticos de Finlandia y de todo el mundo, mostrando un 75% de nuevos encargos e instalaciones específicas para el lugar que se relacionan con la historia culturas, la ubicación geopolítica y el diverso entorno de Vallisaari. Comisariada por Pirkko Siitari y Taru Tappola, conservadores jefes del Museo de Arte de Helsinki -HAM-, The Same Sea reflexiona sobre la interdependencia y explora temas como la relación de la humanidad con la naturaleza, el tiempo y el cambio, las fronteras y las identidades, y los conceptos de empatía.

Un escenario mágico

Vallisaari se convierte en contenedor y contenido, el punto de partida tangible y conceptual de la bienal de 2021. El entorno natural de la isla y su historia cultural se convierten en el hilo conductor para el que sean creado obras específicas que interactúan con el entorno.

Así los espacios de la isla han quedado incorporaos en las propias obras como por ejemplo la bóveda de un sótano que, transformada por Dafna Maimon, se ha transformado en un sistema digestivo. Lo mismo ha sucedido con una antigua bodega de pólvora en la que Tuomas A. Laitinen ha creado un auténtico hábitat alienígena. El faro de Vallisaari, de Tadashi Kawamata, se encuentra en el hueco de un antiguo ascensor y ofrece una panorámica encantadora de la isla, un punto de referencia temporal, compuesto por material de desecho encontrado en la propia isla que pude verse desde varias perspectivas, en la vecina isla de Suomenlinna, declarada patrimonio de la UNESCO, y en el paseo marítimo de Helsinki.

Alicja Kwade: Big Be-Hide, 2019 ©Maija Toivanen/HAM/Helsinki Biennial 2021

Alicja Kwade: Big Be-Hide, 2019 ©Maija Toivanen/HAM/Helsinki Biennial 2021

La bienal explora también la ancestral y tradicional relación de Finlandia con la naturaleza en obras como la instalación Quay de Jaakko Niemelä que saluda a los visitantes al llegar en el ferry o el Big Be-Hide de Alicja Kwade, en una delgada franja de tierra que conecta con la vecina isla de Kuninkaansaari, dos piedras una original de Vallisaari y otra una réplica hecha por el hombre, colocadas a ambos lados de un espejo. La obra plantea preguntas sobre nuestro lugar en el universo y destaca la continua transformación del mundo natural.

El tiempo, el cambio y la huella de los aborígenes de la isla ha servido de inspiración para artistas como Katharina Grosse y su Shutter Splinter, la antigua escuela de la isla pintada por ella in situ; o Outi Pieski y las bailarinas Birit Haarla y Katja Haarla, que exploran la correlación entre identidad, lugar y naturaleza, a través dela danza, música y la artesanía tradicional sami -duodji-.

El Mainland, en tierra firme

En la parte continental de Helsinkin se ha situado una pequeña parte de la muestra, como la escultura aérea 1.78 de Janet Echelman, suspendida sobre la céntrica plaza del Senado durante el mes de agosto; o los eventos de Rirkrit Tiravanija y Antto Measniemi, en el Museo de Arte de Helsinki con la colaboración de la empresa finlandesa de mobiliario Artek.

Conscientes de la realidad actual, la Bienal de Helsinki ha preparado una intensa y muy nutrida agenda de actividades para llegar al público de todo el mundo, incluyendo entrevistas en vídeo con artistas, grabaciones de actuaciones y obras de arte digitales seleccionadas disponibles en la web oficial. Además, se han creado dos nuevas experiencias interactivas de realidad virtual para transportar al público a Vallisaari. Estas experiencias, denominadas Quest Virtual Helsinki - Vallisaari Island, podrán descargarse próximamente en la Oculus Store.

© Janet Echelman

© Janet Echelman

 

Sobre el autor

Noelia Chaves

Noelia Chaves

Periodista

Periodista. Apasionada de la fotografía, el arte, la historia y las letras en todas sus variables. Animal audiovisual, antes trabajaba en la televisión ahora escribo para la Revista Interiores.