Lamentamos profundamente empezar este artículo con una mala noticia, pero es que los armarios monocolores de tu cocina han dejado de estar de moda. Durante años hemos sido muy conservadores y los hemos estado eligiendo en madera o en tonos blancos, quizá tú fuiste un paso más allá y te apuntaste a lo de las cocinas en negro, pero quitando puntuales –y personales– atrevimientos la realidad es que el color en la mayoría de nuestras cocinas ha brillado por su ausencia.

Lo sabemos, elegir tonos neutros es sinónimo de acierto seguro, de no correr el riesgo de saturarnos y cansarnos, de que será más fácil combinarlos, pero resulta que, después de todo, sí te has aburrido y ahora tu cocina te pide un cambio de aire a gritos. Unos gritos que no se van a conformar con que te hagas con una nueva vajilla o con dar la bienvenida a una nueva mantelería. Ni siquiera se conformarán con sustituir la mesa o las sillas. Lo que quiere tu cocina es llenarse de luz y color y los armarios son su primera víctima.

 

Aires retro

Ya lo cantaba Karina en su El baúl de los recuerdos, «Volver la vista atrás es bueno a veces» y en materia de decoración hemos comprobado –a golpe de éxitos como el terrazo, por ejemplo– que echar un vistazito a épocas pasadas nos puede llenar de inspiración.

Apúntate el consejo y trasládate a la enriquecedora década de los 70 –quién la viviera– para tomar buena nota de cómo eran sus cocinas. Efectivamente, aquí lo del color en las cocinas era una constante y no faltan los armarios lacados en tonalidades que van desde el rosa empolvado al verde vibrante. La madera también está permitida, sobre todo, porque era un material predilecto en esta época y porque entra en perfecta sintonía.

 

De dos en dos

No hace falta que sea un «o todo o nada», es decir, que si quieres introducir un poco de alegría en tu estancia de la casa favorita, pero no te animas con lo del concepto multicolor, la tendencia es permisiva y admite que apuestes por la combinación de dos tonos. Arriesgar más o menos depende de ti. De hecho, hay varios niveles de atrevimiento: 

- Nivel básico, elige dos tonos de una misma gama de colores.

- Nivel medio, opta por gamas que suelen fusionarse bien entre sí –truquito, fíjate en la naturaleza, es bastante sabia–, por ejemplo, un azul más oscuro con un verde muy clarito.

- Nivel avanzado, lo que tu quieres es provocar una explosión de color así que decántate por colores que generen un gran contraste como es el cambio del rosa palo al amarillo subido. El blanco es un comodín socorrido, pero para seguir la tendencia al 100%, mejor si no tiene cabida en la ecuación.

Visto en Remodelista
1/10

Visto en Remodelista

Visto en Colour and Shape
2/10

Visto en Colour and Shape

Visto en Bedow
3/10

Visto en Bedow

Visto en Dries Otten
4/10

Visto en Dries Otten

Visto en Declerk Daels Architecten
5/10

Visto en Declerk Daels Architecten

Visto en Woodbeast
6/10

Visto en Woodbeast

Visto en Enkel studio
7/10

Visto en Enkel studio

Visto en R2Studio
8/10

Visto en R2Studio

Visto en Kroniki
9/10

Visto en Kroniki

Visto en Sustainable Kitchens
10/10

Visto en Sustainable Kitchens