Los muebles de la mayoría de casas de hoy en día no destacan por su exclusividad u originalidad, sino más bien por ser prácticos y baratos. La cultura de la decoración se está perdiendo y la gente acostumbra a comprar sus muebles en grandes superficies, en vez de acudir a empresas especializadas o a subastas para adquirir piezas de calidad y con historia.

Aun así, existen sillas, sillones, butacas y sofás que han cautivado al mundo y se han hecho famosos por su diseño original e innovador. A pesar de que algunos de ellos se crearon hace décadas, incluso hace siglos, siguen siendo considerados artículos de valor. Puede que su nombre no te sea familiar, pero cuando veas las imágenes los vas a reconocer en seguida. Si eres de los que quiere decorar el salón con muebles exclusivos y de categoría, puedes inspirarte en estos.

Sofá Chesterfield (siglo XVIII)
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Sofá Chesterfield (siglo XVIII)

Símbolo clásico del diseño tradicional inglés, el sofá Chesterfield, también conocido como Chester, era un invitado siempre presente en los exclusivos clubs londinenses del siglo XIX. Es un sofá eminentemente masculino porque en los clubs privados solo podían entrar hombres.

Según una de las teorías acerca de este sofá, fue el cuarto Conde de Chesterfield, Philip Dormer Stanhope (1694-1773), mecenas de Voltaire, quién ordenó fabricarlo para que los caballeros de la alta sociedad se sentaran con una postura erguida que no desluciera sus trajes. Pero hay otras teorías que afirman que el creador del sofá fue un conde posterior. De todos modos, este sofá se ha convertido en una pieza clásica de la decoración de salones.

Silla bistró de Michael Thonet (1850)
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Silla bistró de Michael Thonet (1850)

La silla bistró o silla de café se creó con una técnica revolucionaria en la década de 1850, doblando madera maciza con vapor. Michael Thonet la perfeccionó e hizo posible que se pudieran producir muebles en serie. También ayudó la estética sencilla y el precio asequible.

En una caja de transporte de un metro cúbico de capacidad, se metieron 36 sillas desmontadas con sus correspondientes tornillos y se enviaron a todo el mundo. Las sillas se montaban en el momento. Por eso se considera a Thonet un pionero de la industria del diseño, y a la silla número 14, el producto industrial con más éxito del mundo.

Silla Roja y Azul de Gerrit Rietveld (1917)
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Silla Roja y Azul de Gerrit Rietveld (1917)

La silla roja y azul partió siendo de madera lisa de haya. Los vivos colores se le añadieron varios años después de que Gerrit Rietveld hiciera el primer diseño de la silla en 1917. Se diseñó para su producción en serie, por eso se mantuvo sencilla y minimalista.

Es uno de los diseños más icónicos y representativos de los inicios del movimiento neerlandés De Stijl, al que Rietveld se unió dos años más tarde. Fue en colaboración con Piet Mondrian, el fundador del movimiento, que Rietveld decidió pintar la silla en estos distintivos colores en 1923.

Silla Wassily de Marcel Breuer (1925)
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Silla Wassily de Marcel Breuer (1925)

La silla Wassily, también conocida como Modelo B3, fue diseñada por Marcel Breuer en 1925 mientras era director del taller de ebanistería en la Bauhaus, en Alemania. Breuer se inspiró en los materiales de su bicicleta, pensó que si el acero tubular, un material ligero y resistente, podía ser doblado para fabricar manillares de bicis, también podría serlo para la fabricación de mobiliario. El revolucionario uso del acero en su fabricación, cambiaría la forma de entender y fabricar mobiliario desde entonces.

El pintor Wassily Kandinsky, docente en la Bauhaus, encargó a Breuer un duplicado para su oficina. La silla llegó a conocerse como “Wassily” décadas más tarde, cuando fue reeditada por un fabricante italiano llamado Gavina.

Chaise Lounge de Le Corbusier (1928)
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Chaise Lounge de Le Corbusier (1928)

Esta butaca pasará a la historia por ser una de las reclinables más cómodas del mundo. Fue diseñada en 1928 por Le Corbusier, Pierre Jeanneret y Charlotte Perriand con el objetivo principal de situar al hombre en el centro del diseño, basándose en la idea de que la forma y la función deberían estar dirigidas a aportar relajación creando un perfecto equilibrio entre la pureza geométrica y la ergonomía.

Silla Barcelona de Mies van der Rohe (1929)
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Silla Barcelona de Mies van der Rohe (1929)

Igual de cómoda y de moderna es esta butaca Barcelona diseñada por Ludwig Mies van der Rohe y Lily Reich. Se ideó en 1929 para el pabellón de Alemania en la Exposición Internacional de Barcelona. “Menos es más” era el lema de Mies van der Rohe y se puede ver en el diseño funcional, elegante y minimalista. Aunque originalmente solo se fabricaron dos sillas blancas en piel de cabra, se han estado fabricando en diferentes colores desde entonces.

Silla bola de Eero Aarnio (1963)
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Silla bola de Eero Aarnio (1963)

El diseñador finlandés Eero Aarnio diseñó este “espacio dentro de un espacio” después de mudarse de casa y darse cuenta de que no tenía ningún sillón. Decidió crear uno él mismo y creó esta sencilla y estilosa silla esférica. Su esposa trazó su cabeza en una pared mientras él estaba sentado al lado, para así determinar la altura del asiento. A partir de aquí el mueble pasó de concepto a prototipo y más tarde, a icono del diseño.