Por si aún no estás al corriente, el principio del Feng Shui es la circulación de la energía. Para las que somos más perezosas y menos ordenadas, o para las que simplemente quieren entender cómo funciona esto de las energías y cómo permitir que circulen libremente en tu hogar, cómo colocar tus muebles… Para todo ello, es imprescindible que sepas que esta energía invisible se conoce como ‘chi’ y es la base de todo este saber oriental. En esta filosofía se representa al 'chi' como líneas (o más bien canales) que atraviesan los espacios y a las personas, por lo que, si aprendemos a controlar el tipo de energía que circula por ellos, conseguiremos acceder a la armonía y el bienestar.

Atención, un apartamento austero, minimalista y zen no tiene por qué ser más Feng Shui que una casa abarrotada de cosas, ya que lo más importante en esta filosofía es que sepas jugar con el ‘chi’ y que permanezcas fiel a tu propio universo y a las corrientes energéticas que se ajustan a ti misma, sin que tengas que perder un ápice de tu estilo.  Por eso, para conseguir un hogar más ‘fengshuiista’ tan sólo es necesario que aprendas a distribuir tus elementos de forma adecuada y que incorpores algunos objetos en lugares clave, como espejos o plantas.

Por otro lado, el concepto dual del Ying y el Yang también toma una dimensión especial dentro del Feng Shui. Así es, la filosofía taoísta (de donde procede el Feng Shui) divide el universo en polos opuestos, pero a la vez complementarios. Así, para que la energía siga fluyendo en el mundo, es importante que se complementen a la perfección la luz y la oscuridad, el bien y el mal, el orden y el caos, lo femenino y lo masculino, etc.

La gran limpieza de primavera
1/5

La gran limpieza de primavera

Saca la exploradora que llevas dentro
2/5

Saca la exploradora que llevas dentro

Sí, a la hora de decorar y estructurar tu casa, el feng shui te recuerda que no pierdas el norte. Tal y como lo oyes, las vibraciones que el sol y la luz natural aportan a tu casa producen una energía muy especial en tu propia vida. Si buscas una nueva energía para tu casa, te recomendamos que tengas clara la orientación de tu casa y que busques siempre el sur, ya que aporta una vibración de apertura importante al espacio. Por ello, es más importante que tu salón dormitorio o cocina den al sur.

Encuentra los cinco elementos
3/5

Encuentra los cinco elementos

Metal, madera, agua, tierra y fuego: estos son los 5 elementos que se hallan en todos los materiales de tu casa y que rigen las energías de tus zonas Feng shui. Cada uno de estos elementos diferentes tipos de energía a tu casa:

  • El metal: orden, rigor, gestión. Pero en exceso: falta de sociabilidad y creatividad.
  • La madera: creatividad, cambio, apertura. Pero en exceso: inestabilidad.
  • El agua: tranquilidad, emoción, ligereza. Pero en exceso: melancolía, aislamiento.
  • La tierra: estabilidad, prudencia, seguridad. Pero en exceso: lentitud, aburrimiento.
  • El fuego: fuerza, dinamismo, sensualidad. Pero en exceso: estrés, dispersión.

Pero ¡cuidado! Debes combinarlos con precaución para que no se creen cortocircuitos energéticos. Por ejemplo, hay algunos elementos que no se llevan muy bien: el agua apaga el fuego, el metal corta la madera, y el fuego funde el metal. En vez de eso, intenta combinar siempre agua y madera, fuego y tierra, tierra y metal y, finalmente, metal y agua.

Combate las malas energías
4/5

Combate las malas energías

Si quieres ponerte radical con las premisas de esta filosofía oriental, es importante que sepas que existen objetos negativos que, según el Feng Shui, bloquean la energía y de los que es mejor desprenderse. Los cuchillos son un ejemplo de ello: son objetos cortantes que, obviamente, tienen que encontrarse en la cocina, pero en la zona de tu casa que hayas destinado al amor o a la realización de proyectos es mejor que no estén a la vista.

Otro ejemplo (esta vez mucho más obvio) de objetos con malas energías son aquellos que puedan estar relacionados con ‘lo muerto’, como animales disecados (nunca se sabe, puede que alguna haya descubierto una nueva pasión en la taxidermia…) o las flores secas.

La luz perfecta en el lugar perfecto
5/5

La luz perfecta en el lugar perfecto

A todas nos horrorizan esa luz blanca e inerte de los fluorescentes de hospital y preferimos una iluminación más tenue. ¿Por qué crees que sucede? Pues sí, porque, como el resto de elementos, la luz también envía su propia energía.

Para acertar con la luz que más va contigo y con tu espacio, conviene que sepas que siempre está bien tener mucha luz (sobretodo si es natural, claro), y que cuando la luz sea artificial te decantes por diferentes intensidades según la actividad que realices en cada espacio. Así, las zonas de más actividad, como la cocina o el despacho, necesitarán también una luz más activa, que te ayudarán a perfilar tu sentido de organización y de gestión. En cambio, en las zonas de relax, como el dormitorio o el salón, sí que podrás incorporar lámparas más tenues que inviten al descanso y a la introspección.