Los amantes de las saunas saben bien que los países fríos han sido, desde hace milenios, los pioneros en el uso de estos espacios. Los romanos usaban las termas; los rusos, las banyas; los japoneses, los mushi-buro; e incluso los aztecas, los temazcales… Y, probablemente, podemos seguir encontrando otros ejemplos de pequeños espacios con altas temperaturas o baños de vapor creados y utilizados con fines medicinales y sociales.

Y es que los beneficios de realizar sesiones de sauna de forma regular son muchos y muy conocidos y los últimos estudios relacionan esta práctica con una mayor longevidad. Hoy en día, la mayoría vivimos poco estrés térmico ya que la calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano nos permiten vivir en interiores perfectamente climatizados. De entrada, el confort que ganamos con ello es incontestable pero también es cierto que debido a eso nuestro cuerpo tiene más dificultades para termoregularse de forma natural, al no estar expuesto a cambios importantes de temperatura durante el año. Las temperaturas elevadas de las saunas, en cambio, ayudan a mejorar nuestra capacidad de termorregulación, además de aumentar el riego sanguíneo o mejorar sustancialmente la salud de nuestra piel al permitir la sudoración y la eliminación de toxinas.

Pero no sólo eso: las saunas también se han utilizado tradicionalmente como un espacio donde socializar, donde poder mantener conversaciones relajadas y donde calmar las tensiones corporales y mentales en compañía.

Como decíamos, las saunas han ido evolucionando a lo largo del tiempo y al compás del progreso tecnológico y de las tendencias en diseño e interiores y hoy en día son un must en los gimnasios, hoteles, spas y centros de wellness de todo el mundo, y también en las viviendas particulares de muchos nórdicos. Así que, más que probablemente, las habrás utilizado en alguna ocasión, si es que no eres un usuario frecuente… Pero, ¿has probado alguna vez una sauna flotante?

Aunque son un invento del siglo XXI y todavía tienen poco recorrido, desde hace unos años podemos encontrar saunas flotantes en Suecia, Noruega, Rusia o Finlandia. ¿Por qué se caracterizan? Pues por el hecho de que se trata de pequeñas embarcaciones suspendidas en lagos, grandes ríos o directamente sobre el mar, para poder combinar los beneficios de la práctica de la sauna y del contraste de temperatura y de ambiente con el agua, y hacerlo desde un marco absolutamente natural. Es decir, a mar abierto o en medio de un parque natural.

saunas flotantes

¿Qué es una sauna flotante?

 

Estos pequeños botes cuentan, en la mayoría de los casos, con motores eléctricos que permiten desplazarse por el mar o por el lago sin generar ningún tipo de ruido y sin utilizar energías fósiles, es decir, respetando el medio ambiente y no emitiendo gases ni residuos contaminantes. Eso significa que mientras el usuario está tomando un relajante baño de vapor, la sauna flotante va desplazándose sigilosamente a una velocidad media de 7 kilómetros por hora a través del medio acuático hasta llegar al punto deseado, donde tendremos la posibilidad de cambiar radicalmente de ambiente y de temperatura dándonos un baño en las frías aguas de los mares escandinavos o salir a contemplar el paisaje natural que nos rodea.

Algunas saunas flotantes cuentan también con un pequeño muelle que sirve para que canoas y otras pequeñas embarcaciones puedan usarlo como tal. Además, la mayoría de ellas disponen no solo de la clásica cabina para relajarse con el baño de vapor sino también de terrazas con butacas, barbacoas, mini bares, toboganes o trampolines para saltar al agua.

Las divertidas saunas sostenibles se están convirtiendo en una auténtica atracción entre los jóvenes nórdicos que las utilizan como punto de encuentro y actividad ocio-deportiva en grupo, y también entre los turistas que quieren aprovechar su estancia para disfrutar de esta experiencia tan natural y controladamente salvaje. Las saunas flotantes pueden alquilarse por precios asequibles a todos los bolsillos y por eso ya son muchas las agencias de viajes que incorporan esta experiencia en sus planes y propuestas.

Así que, si tienes previsto viajar próximamente al norte de Europa, ¡no puedes perdértelas!