El nuevo huésped busca en su estancia una experiencia tranquila, segura y agradable. Tras la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, los hoteles han tenido que adaptarse a las medidas de seguridad y a las nuevas demandas de los usuarios.

La interiorista Natalia Heredia, fundadora y directora de Interior1, considera que esta nueva normalidad se presenta como un reto para que arquitectos e interioristas encuentren nuevas estrategias para fortalecer su oferta atendiendo a las demandas y necesidades de los cada vez más selectivos clientes.

Por su parte, Patricia von Arend, del estudio de interiorismo Denys & von Arend, señala que la higiene se ha revalorizado y convertido en un aspecto muy importante dentro del interiorismo. Es por ello por lo que, asegura, “los hoteles que triunfan post pandemia son aquellos donde los clientes pueden relajarse y sentirse protegidos, donde se les ofrece lo que se esperan y se les sorprende con un plus, siempre generando una atmósfera de tranquilidad, seguridad e higiene”.

Para facilitar la adecuación de los hoteles desde el interiorismo con una oferta segura y atractiva, Interior1 ofrece las siguientes recomendaciones:

 

Incorporacón de domática 

El uso de las tecnologías touchless o touchfree permite que el huésped se sienta seguro sin tener que tener contacto con las superficies de los hoteles. Medidas desde el check-in online hasta el acceso a habitaciones o room service han acelerado su incorporación a los hoteles tras la pandemia del coronavirus.

 

Información y señalización

La circulación segura por los distintos espacios de los hoteles es fundamental, por lo que la señalización e información deben ser claras para el entendimiento del huésped. Todo ello se mantendrá durante los primeros meses post-pandemia, pero en palabras de Natalia Heredia, “los diseñadores deberíamos enfocarnos en hacer sentir cómodos y seguro a los huéspedes sin apelar a soluciones que puedan percibirse invasivas”.

 

Naturaleza y exterior, nuevos protagonistas

 Tras los meses de confinamiento, el contacto con la naturaleza y el exterior se ha convertido en algo fundamental para muchas personas. Generar nuevos espacios acogedores en estas zonas, cuidando y fomentando este contacto con la naturaleza, harán de la estancia de los huéspedes una experiencia mucho más enriquecedora.

 

Espacios flexibles y personalizados

Lo que empezó con una obligación de adaptar los espacios para cumplir con el distanciamiento social puede convertirse en una oportunidad para que las zonas y espacios de los hoteles evolucionen hacia las necesidades de un nuevo cliente que busca una atención personalizada. Las habitaciones y otros espacios privados deberán clasificarse no solo por la cantidad de personas que las ocupan, sino también por su estilo de vida. Así, el objetivo deberá ser enfocarse en espacios adaptables a cada persona para crear experiencias enriquecedoras dependiendo de los gustos de cada usuario.

 

Incorporación de nuevos materiales

El interiorismo se basará en lo más funcional y en el confort, sin olvidar la parte estética. Nuevos materiales anti-microbiales, anti-bacterianos, anti-hongos y self cleaning deberán incorporarse para ofrecer al huésped esa seguridad.

 

‘Desmasificación’ y apuestas por lo local

El nuevo usuario post coronavirus buscará un hotel sostenible, cada vez más enfocado en el producto local y con una tendencia hacia la desglobalización. En palabras de Heredia, “el usuario post-pandemia es una persona más consciente de lo que consume y más selectivo a la hora de escoger qué estadía buscar, priorizando las propuestas menos masivas y más locales y personalizadas”.