1. Planificar trabajo y materiales

Lo primero a tener en cuenta es el material que se debe utilizar. Si las paredes tienen grietas, es importante que, además de la pintura, se adquiera una pasta reparadora e imprimación. Es necesario el uso de espátula, pulverizador, rodillos, brochas de recortar, cubeta y rejilla, alargador, cinta protectora y de carrocero, plástico protector, trapos de limpieza, escalera, guantes, máscara y un mono protector para la ropa.

2. Revisar el estado de la pared

Una vez se libera la pared de muebles y cuadros, se protege el suelo y revisa con esmero la superficie para detectar todas las imperfecciones y grietas. Si la pared cuenta con varias capas de pintura antigua es conveniente rasparla. Encalar una pared con distintos revestimientos hace que la superficie se pudra y termine cayendo todo el encalado.

3. Cubrir con tapagrietas

Con ayuda de una espátula se agranda levemente la grieta y se raspa para eliminar el yeso desprendido. Se pulveriza agua sobre la zona a reparar y, a continuación, se aplica el tapagrietas en finas capas y en perpendicular a la hendidura. Si con esta técnica vuelve a salir la abertura, se puede optar por una malla tapagrietas.

Reparar y pintar paredes

4. Protege puertas y ventanas

Una vez seco el recubrimiento es conveniente lijarlo bien y aplicar una imprimación. Mientras se espera a que todo seque, se coloca la cinta protectora en cercos de puertas y ventanas, y de carrocero en interruptores, enchufes y en la unión del techo con la pared. Es conveniente remover la pintura para que mezclen bien los pigmentos

5. Manos a la obra

Con la brocha de recortar se perfilan puertas, ventanas y mecanisos eléctricos, además de las zonas en las que la pared se une al techo y suelo y las esquinas. Para abordar el resto se utiliza un rodillo, que previamente debe limpiarse con agua, con un alargador.

6. Capas en función de los colores

Se empapa el rodillo en el envase de pintura y se escurre en la rejilla, para aplicarlo después en la pared en vertical y, a continuación, en diagonal, siempre empezando por arriba. Si la pintura es clara, solo se necesitan dos capas, los tonos más oscuros, tres.