Desde que la Covid-19 llegó a nuestras vidas buscamos más que nunca los espacios cálidos, acogedores, luminosos y sobre todo, aquellos en los que podemos combinar la vida laboral con el ocio. El teletrabajo no es ninguna quimera a estas alturas, sino una realidad que nos obliga a preparar nuestra viviendas para nuevos usos. Un ejemplo de esto es la última reforma del estudio Acabado Mate, que han reformado un piso situado en L'Hospitalet de Llobregat hasta convertirlo en hogar y espacio de trabajo.

El resultado ha sido una vivienda luminosa que recupera el espíritu de 1920, año en el que fue construida, pero bajo un prisma mucho más moderno y abierto. Para dar respuesta a las pretensiones de la pareja que la habita, el proyecto aprovecha la forma cuadrada de la planta y propone como punto de partida y de potencialidad la flexibilidad de uso; lo que se traduce en dos puntos fijos: el baño y la cocina y el resto de las habitaciones.

A través del eje lineal del pasillo se relacionan las diferentes estancias entre sí. El pasillo vertebra la distribución y engloba la cocina y el espacio de almacenaje los cuales quedan totalmente abiertos. La gran clave de la reforma es el paso entre las dos habitaciones, el cual se ha ampliado en fachada para poder percibirlas como una única estancia. Pero no solo eso, también se ha garantizado la independencia de los dos espacios para un diferente uso en el futuro, gracias a una puerta a librillo, realizada con las hojas de las puertas recuperadas.

La gran clave de la reforma es el paso entre las dos habitaciones, el cual se ha ampliado en fachada para poder percibirlas como una única estancia.

El comedor y la cocina también están diseñados de manera amplia y dinámica, ambos dos conectados, aprovechan toda la luz que entra del exterior e ilumina la zona de día. Para continuar este viaje por la vivienda debemos prestar atención a las otras dos habitaciones que componen la casa. Ambas están ubicadas hacia los patios interiores, son espacios de luz y silencio, que pueden intercambiar a lo largo del tiempo sus usos según las exigencias de los usuarios.

Te mostramos ahora con detalle los pequeños rincones de esta casa modernista de principios del siglo XX, rediseñado bajo la lupa de lo luminoso, lo amplio y la conexión entre sus diferentes estancias.

Comedor y cocina: dos en uno
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Comedor y cocina: dos en uno

Tal y como vemos en esta imagen, una grande abertura en la pared de carga conecta el comedor y la cocina; se diseña una zona de elaboración al fondo, una de preparación en una isla central -suspendida para permitir la visión de los antiguos pavimentos- y la zona de despensa se integra en la pared medianera.

Habitaciones luminoses y silenciosas
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Habitaciones luminoses y silenciosas

Esta es una de las dos habitaciones con las que cuenta la casa. Ambas, ubicadas hacia los patios interiores, son espacios de luz y silencio, que pueden intercambiar a lo largo del tiempo sus usos según las exigencias de los usuarios.

Se recuperan los suelos hidráulicos
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Se recuperan los suelos hidráulicos

Una de las características de los edificios modernistas son sus suelos hidráulicos, los cuales se han recuperado tras la reforma, junto a las carpinterías interiores originales de madera.

 

Uso de materiales más contemporáneos
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Uso de materiales más contemporáneos

A diferencia del resto de la vivienda, en el estudio/galería se utilizan materiales mas contemporáneos como el suelo de microcemento y las ventanas de aluminio gris oscuro, que podemos ver en esta imagen.

 

Interior dinámico
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Interior dinámico

En la zona de día se conecta el comedor con la cocina, una manera de aprovechar al máximo las dimensiones de la casa. Además, se han unificado las anteriores estancias para dotar de mayor amplitud y dinamismo a este espacio.