AiAStudio, el estudio de Alessandro Sannino y Anna Mezquita Mas, ha sido el encargado de llevar a cabo la reforma integral de un loft situado en el barrio barcelonés del Poblenou.

Mediante la decoración, se buscaba la creación de un hábitat confortable pero discreto, todo ello sin renunciar al carácter de la vivienda.

Barrio históricamente industrial

La vivienda, propiedad de un artista de danza y su familia, fue un pequeño taller con vivienda adjunta que se transformó definitivamente en vivienda a principios de los 90, y cuenta con una superficie total de 240 metros cuadrados distribuidos en dos plantas.

El barrio del Poblenou históricamente fue un barrio industrial repleto de fábricas y talleres. Hoy, la mayoría de esos espacios industriales se han reconvertido en lofts y viviendas que, manteniendo la esencia de las construcciones originales, han transformado el barrio en una de las zonas residenciales preferidas de la ciudad condal para vivir.

Luz como elemento central

Uno de los principales problemas que se tuvo que resolver fue la carencia de luz y ventilación de las estancias en la planta baja. En este sentido, se juega con tres elementos básicos de luz artificial: en primer lugar, en las molduras de los techos se usa un sistema LED para aportar luz cálida que exalte el valor de los techos; por otro lado, las lámparas colgantes con cableados fluctuantes en el espacio juegan otro importante papel para llenar de luz las estancias y, finalmente, el uso de lámparas de pie en puntos concretos dota las habitaciones de un ambiente recogido e íntimo.

Patio central
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Patio central

Para añadir luz natural a la planta baja se introdujo un patio central acristalado que puede abrirse completamente y alrededor del cual se desarrolla todo el programa funcional de la planta. Además, se substituyeron las carpinterías exteriores y se realizaron de nuevas en el perímetro del patio central, optando por carpinterías de madera de elevadas prestaciones realizadas por un pequeño taller ubicado en el Maresme.

Salón, comedor y cocina
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Salón, comedor y cocina

En la misma planta comparten un gran espacio diáfano la cocina, el comedor y la sala de estar, que tiene como fondo escenográfico el patio acristalado y que está diseñado mediante un lenguaje totalmente minimalista que se manifiesta a través de las líneas puras y sobrias del mobiliario funcional y de los elementos de carpinterías que se integran y se disuelven en el conjunto, como el suelo de hormigón en color mostaza.

Habitación principal
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Habitación principal

En el extremo contrario del salón se encuentra la habitación principal con su baño anexo y el estudio privado del propietario, en el que el uso del blanco en diferentes tonalidades se utiliza como amplificador lumínico y como instrumento para homogeneizar los múltiples elementos y texturas de las estancias. Ambas partes de la planta baja se comunican mediante un pasillo vidriado, que delimita el patio en uno de sus lados.

Madera y ladrillo
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Madera y ladrillo

Tanto la habitación principal como el estudio privado del artista destacan por el uso de la madera, que juega armónicamente en forma de elementos como el parqué o el mobiliario (sillas, mesas y estanterías) con paredes en color blanco sobre ladrillo desgastado para potenciar el toque industrial original de la vivienda.

Baño
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Baño

En la primera planta, a la cual se accede mediante una antigua escalera de madera restaurada, se encuentran dos habitaciones, un pequeño espacio común, un baño y un pequeño almacén.

En el baño destacan los azulejos cerámicos en tonos mediterráneos, colocados respetando totalmente su geometría y alineación, y el uso del mármol blanco, siendo estos dos de los elementos preferidos de los interioristas que casi siempre están presentes en sus trabajos, en este caso combinando armónicamente con el resto de elementos del conjunto.