Crear una residencia que se fusionara con el entorno natural y salvaje del interior de Brasil. Ubicada en una de las islas del Rio Doce a su paso por la ciudad de Governador Valadares -en el Estado de Minas Gerais-, esta vivienda recupera la esencia colonial imperante en lo que antaño fuera la meca de la fiebre del oro en el país. Una residencia creada para fusionarse entre las calles de adoquines e iglesias barrocas características de la región.

Como resultado, una impresionante residencia, de 365 m2, en la que destaca la abundante presencia de piedra. Sus habitantes son una pareja con tres hijos: dos niñas de diez y cuatro años y un niño de seis meses. Una familia muy unida que quería un lugar donde poder reunirse con amigos y en el que disfrutar del tiempo libre.

Recuerdos afectivos y esencia rural en una residencia colonial en el corazón de Brasil

El arquitecto João Daniel llevó a cabo el proyecto de construcción de la propiedad, desde el detalle arquitectónico hasta la carpintería y la decoración final. Al encontrarse en una isla, la preocupación principal de los propietarios eran las posibles inundaciones provocadas por el aumento del volumen del agua en el río Doce, a consecuencia de las lluvias.

Para ello se optó por elevar el piso completo 2,70 metros sobre el nivel dela calle, ofreciendo unas vistas impresionantes del paseo marítimo de Orla y la altura de las copas de los árboles. La propiedad también cuenta con toda la parte íntima y social frente al sol de la mañana.

La inspiración y concepción del proyecto provino de todo lo relacionado con una historia afectiva, cada acabado, mobiliario, adorno fue especialmente adquirido y monitoreado de cerca por los clientes.

Un proyecto esencialmente rústico donde predominan la piedra y la madera logrando como resultado un espacio muy acogedor completado por los detalles escogidos de manera muy cuidadosa por los propietarios en los que prevalece su valor afectivo y la historia que hay tras de ellos. Un auténtico hogar que hablar de sus habitantes.

Salón
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Salón

Los clientes querían una casa muy rústica con mucha piedra, por lo que el arquitecto optó po utilizar piedras regionales, como Calcita Mel Dourada Rolada y un 80% de acabados en madera de peroba natural del campo. Los altos techos y los grandes ventanales permiten que la luz bañe toda la estancia.

Muebles de Laju Interiores. Sofá y sillones de Natuzzi. Estantería de Lider.

Comedor
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Comedor

A los acabados en materiales naturales se suma un mobiliario formado por piezas mineras y muebles de estilo vintage recuerdo de la propia familia.

Mesa, decoración y espejo de Laju Interiores y sillas de Sier. 

Dormitorio principal
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Dormitorio principal

La madera y piedra son también protagonistas en el dormitorio principal. En este se combinan elementos naturales más modernos con reliquias vintage, como es el caso del tocador o la silla, con una importante relación afectiva con la familia.

Juego de cama y alfrombra de Damiani Home. La mesita de noche es una reliquía del propietario procedente de un viaje a Tiradentes. El vestidor procede de la colección del cliente, de su infancia. 

 

Baño
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Baño

La familia ama la historia y poesía por lo que se ha querido mantener una atmósfera romántica en todas las estancias. Coleccionistas de souvenirs, han repartido algunos de estos en todas las estancias, incluido el baño.

Lavabo de Deca y plataforma de Supernanoglass / Essential Granites.

Dormitorios infantiles
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Dormitorios infantiles

La familia ha participado activamente en la creación del mobiliario. Para ello se optó por una base neutra y otra más rústica en las que ir incluyendo las piezas que ya tenía en cliente.