Es el momento de cerrar la puerta y dejar atrás tu hogar por un tiempo, tus obligaciones, tu rutina, el estrés y todas las tareas diarias. Estamos en pleno verano y han llegado tus vacaciones y, de repente, te salta la alerta y empiezas a darle vueltas a cómo proteger tu casa ante los robos. Precisamente, esta es la época en la que más se cometen porque hay más personas fuera, viajando y viviendo aventuras.

Quizás ellos creen que tienen el paso libre, pero puedes hacer que crean lo contrario. Por lo menos, podemos actuar con el objetivo de evitarlo. El ladrón observa detenidamente y evalúa los riesgos antes de entrar, si se da cuenta de que saldrá perdiendo no tendrá tantas ganas de entrar.

¿Qué podemos hacer?

Hay una lista de cosas que podemos hacer para intentar prevenir que entren en nuestra casa. Algunas son cuestión de hábitos y otras lógica común. Lo mejor que puedes hacer es tener en cuenta todos estos consejos y aplicarlos, dentro de las posibilidades. 

No pregonarlo por todo el barrio

A nosotras nos emociona e ilusiona la idea de irnos de vacaciones y puede que esto nos haga contarlo a cada vecino que pasa por nuestro lado… ¡Error! Es mejor si te lo guardas para ti porque nunca sabes quién puede estar escuchando la conversación.

Vigilar con las redes sociales

Publicamos en las redes sociales toda nuestra vida y esto puede ser peligroso si no actúa de forma controlada. Si muestras que te vas de vacaciones, los ladrones podrían ver las imágenes y decidir entrar aprovechando que no estás en casa.

No dejar a la vista los objetos de valor

Si desde fuera ven joyas, relojes, ordenadores, televisores u otros objetos de valor y novedades tecnológicas, no se lo pensarán dos veces antes de entrar porque tendrán ante sus ojos lo que desean.

Aparentar que seguimos en casa

Entre las estrategias más recurrentes para aparentar que hay alguien en casa, podemos dejar la ropa tendida; siempre y cuando nos vayamos tan solo unos días porque, de lo contrario, podrían darse cuenta de que nadie la está recogiendo ni cambiando.

Tener cerca una persona de confianza

Se recomienda poder dejar las llaves de nuestra casa a una persona en quien podamos confiar para que pueda acercarse ante cualquier problema e, incluso, regar las plantas, recoger tu correo y revisar que todo está en orden. De este modo, será como si estuviéramos nosotras, o casi. 

No esconder las llaves

Dentro del buzón, debajo de la alfombra, en un macetero… Estos son los típicos escondites donde suelen dejarse y, precisamente por eso, los primeros lugares en los que los ladrones buscan las llaves.

Reforzar las puertas

Una puerta con dos puntos de cierre y con la zona de las bisagras reforzada con ángulos metálicos y pivotes de acero puede ayudarte a evitar que realicen un apalancamiento. Por lo que les costará un poco más acceder a tu casa. 

Las ventanas, con doble protección

Las ventanas interiores y la instalación de barrotes, sobre todo en los bajos y las primeras plantas, dificultan la entrada de los ladrones y pueden prevenirla.

Utilizar temporizadores de luces

Hay muchos dispositivos electrónicos a la venda que encienden y apagan las luces y el televisor de forma automatizada. Si los utilizas podrás simular que estás en casa. 

Dejar la electricidad conectada

El teléfono, el timbre de la puerta de nuestra casa... Son elementos que pueden desvelar si estamos dentro o no. Si nos llaman y no contestamos o pican a nuestro timbre y no suena, podrán imaginarse que se ha desconectado la electricidad y, sí, uno de los posibles motivos es porque te hayas ido de vacaciones.

Tener sistemas de seguridad

Las alarmas y las cámaras permiten avisar e informar directamente a la policía. Si las ven, es más probable que se mantengan alejados para no ser pillados con las manos en la masa.