Las recomendaciones sanitarias de estos días para hacer frente a la epidemia del Coronavirus están cambiando la realidad de muchas oficinas. Ya son muchas las empresas y organizaciones que, de manera temporal, están optando por confinar a todos sus trabajadores en sus casas con el fin de evitar al máximo la propagación del COVID-19. Así que, aunque el teletrabajo ya era la realidad de muchos autónomos en nuestro país, a partir de ahora también lo será para muchos trabajadores por cuenta ajena.

Es evidente que, ante todo, debemos cambiar el chip y concienciarnos de que no estamos de vacaciones ni de fin de semana y que deberemos rendir de la misma forma que hacemos desde nuestro puesto habitual de trabajo. Así que, además de quitarnos el pijama y asearnos como hacemos habitualmente antes de ir a la oficina, es importante que establezcamos un horario de trabajo y que evitemos intercalar tareas domésticas mientras estemos trabajando (a menos que contemos con más flexibilidad al tener niños pequeños a nuestro cargo o bien personas dependientes).

 

El 24% de las personas que se ven obligadas a teletrabajar lo hacen desde la mesa de la cocina o del comedor

 

Al margen de si tienes hijos o no, puede que no tengas un espacio en casa habilitado para trabajar cómodamente. Y no nos referimos a un ordenador portátil para navegar un rato por internet, como puedes hacer los fines de semana: lo más razonable es que habilites un espacio, aunque sea temporal, destinado específicamente a esta cuestión y adecuadamente preparado. De hecho, según datos de una reciente encuesta de Houzz.es, el 24% de las personas que se ven obligadas a teletrabajar lo hacen desde la mesa de la cocina o del comedor, y uno de cada diez reconoce estar haciéndolo desde el sofá. Es evidente que ninguna de estas opciones es la mejor por la cantidad de estímulos que pueden restar productividad y eficiencia a tu trabajo o bien por la falta de comodidad y de ergonomía.

 

Cómo preparar tu espacio para teletrabajar

 

Como decíamos, debemos tomarnos estas medidas temporales de la forma más profesional posible, así que será imprescindible que preparemos nuestra casa para trabajar y que escojamos un puesto fijo desde el cual realizaremos el teletrabajo. 

Elige el puesto más adecuado y tecnológicamente equipado
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Elige el puesto más adecuado y tecnológicamente equipado

Para empezar, es imprescindible buscar la zona más tranquila de la casa, alejada del bullicio familiar, que cuente con un espacio de trabajo cómo, con todas o la mayoría de las herramientas que habitualmente utilizamos en nuestro trabajo, con una conexión a internet fiable y con un teléfono, webcam o micrófono que nos permita hacer llamadas o videollamadas de manera fácil, sin interrupciones y con buena calidad.

Busca la luz natural y una luz artificial adecuada
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Busca la luz natural y una luz artificial adecuada

Si puedes, trabaja cerca de una ventana para conseguir el máximo de luz natural que puedas evitando, a la vez, fuentes de luz brillantes que puedan producir reflejos o deslumbramiento directos.

En cualquier caso, no debes sentir que fuerzas nunca la vista.

Si trabajas con portátil, conéctalo a una pantalla y a un teclado
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Si trabajas con portátil, conéctalo a una pantalla y a un teclado

Los portátiles están pensados como herramientas de soporte laboral, pero no como equipos de trabajo básico desde los que realizar la jornada completa. Así que, si tienes que trabajar con él durante estos días, lo mejor será que lo conectes a una pantalla de pie y a un teclado adicional para no perjudicar la vista ni forzar tu postura corporal.

Apuesta por la ergonomía
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Apuesta por la ergonomía

Las sillas de cocina o de comedor no son buenas opciones para pasarte sentado muchas horas sobre ellas ni para trabajar con el ordenador. Lo mejor es contar con una silla de trabajo, de altura regulable, bien acolchada y con reposabrazos, que te permita sentirte lo más cómodo posible, además de un reposapiés.

En ese sentido, la mesa de la cocina o la del comedor pueden no ser buenas opciones, ya que muchas de ellas no tienen bordes y esquinas redondeados o sin salientes.

Orden, organización y eficiencia energética
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Orden, organización y eficiencia energética

Mantén limpio, ordenado y organizado tu entorno de trabajo. Es importante que el espacio esté despejado de objetos inútiles, bien ventilado y que la temperatura sea la óptima: no debes pasar ni frío ni calor.

Embellece tu espacio con una planta de interior
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Embellece tu espacio con una planta de interior

Al igual que siempre te hemos recomendado para la oficina, es recomendable contar con una planta de interior para renovar el aire, ayudar a rebajar el exceso de radiaciones y aportar frescura.

Además, según un estudio de la Universidad de Manchester, estar rodeados de vegetación no solo proporciona calma a nuestro cerebro y ayuda a liberar tensiones, sino que aumenta la productividad y la creatividad hasta un 15%.