Andina y Tapia: con todo detalle

De entrada, Mónica Andina y Fernando Tapia remarcan el importante papel que juega toda librería, ya que “nos puede desvelar la personalidad de su dueño, sus intereses, gustos y aficiones”. A partir de aquí, sitúan el primer paso en “analizar las necesidades que va a cubrir para definir su volumetría y, a su vez, determinar si queremos que sea un elemento muy llamativo en sí mismo o que sea discreto para que resalten más los libros y objetos que contenga”.

Si nos preguntamos sobre sus cualidades básicas, “hay que tener muy en cuenta para qué va a ser usada y si los libros que se van a colocar son novelas o bien volúmenes más grandes”. Y apuntan: “También creemos que es bueno incluir una zona de almacenaje”.

526 Nuage

Al hablar de estilos, no lo dudan: “Nos encantan los materiales nobles y verdaderos, que con el tiempo adquieren su propia pátina”. En la foto de arriba, vemos la 526 Nuage, de Charlotte Perriand, editada por Cassina, un diseño que les encanta.

 

Mercedes Arsuaga: poder de atracción

Mercedes Arsuaga lo tiene claro: debemos perder el miedo a la librería. “Todos en nuestras casas tenemos una, y muchas veces son las grandes olvidadas. Creo que debemos darles el protagonismo que merecen, de manera que cuando las contemplemos, disfrutemos viéndolas”. ¿Su truco? “Conseguir que no solo sean funcionales, sino también estéticas, llevando elementos decorativos impactantes. Piezas especiales donde el ojo se vaya sin darse cuenta. También son importantes el orden y la disposición, hay que tender a equilibrar volúmenes”, aconseja.

Se trata de diseñar una librería que hable de nosotros y, sobre todo, que nos haga vibrar al verla. Debemos perderle el miedo

En cuanto a tendencias, ella se queda con el “todo vale”. De obra, apoyada en la pared o exenta, utilizándola como mueble separador de espacios… También defiende la libertad en acabados, colores y formas.

Librería con separador

 

Beatriz Silveira: la perfecta fusión

A la hora de integrar la librería con armonía, Beatriz Silveira recomienda “tener en cuenta la ubicación y el equilibrio de la estancia. Elegir paredes limpias y despejadas, que dejen oxígeno a su alrededor y lejos de otros elementos verticales, que puedan agobiar el espacio”, apunta. Y sigue: “El orden en la disposición de los libros y piezas decorativas es fundamental”. De hecho, su librería ideal es aquella que se integra perfectamente en el entorno y el estilo de la estancia, “ofreciéndonos diseño, a la vez que funcionalidad al albergar nuestra colección de libros ahora y en el futuro, mientras esta crece”. 

Hay que elegir paredes que dejen oxígeno a su alrededor y lejos de otros elementos verticales

Sin embargo, no cree que para ello la mejor solución sea siempre una librería a medida. “Como la mayoría de muebles de este tipo, aprovechan mejor el espacio, pero no siempre es necesario recurrir a ellas puesto que existen diseños flexibles mediante módulos que se adaptan perfectamente a habitaciones muy diferentes. Solo hay que elegir el estilo entre los muchos y maravillosos a nuestra disposición, como el modelo Galet, de Liaigre”.

Librería de Beatriz Silveira

Un proyecto de Beatriz en el que la librería acapara toda la atención