Fotos de Álvaro Valdecantos

Interiorismo de Claudia De Sousa

Sant Antoni se ha convertido en uno de los barrios más modernos de Barcelona. Haciendo de frontera entre el bullicioso Raval, el clásico Ensanche y el singular barrio del Poble-Sec, Sant Antoni es ya uno de los espacios más bohemios y modernos de la ciudad. Repleto de tiendas de artesanía, restaurantes, bares y clubes de lo más chic, el barrio rebosa multiculturalidad a la vez que ha sido capaz de conservar la esencia popular que más lo caracteriza.

Por ello, no es casualidad que se haya transformado en uno de los espacios más codiciados por artistas y turistas que quieren visitar la ciudad, o bien instalarse temporalmente en ella. El piso que hoy os presentamos es, precisamente, la segunda residencia de una pareja neoyorkina enamorada de Barcelona, de su luz, de su mar y de su gente, que ha querido invertir en una casa de vacaciones en Sant Antoni que reflejara todo lo que significa para ellos la capital catalana, junto a su pasión por el arte y con un toque muy exótico.

 

La reforma

La reforma de este piso situado en una finca regia de Barcelona ha terminado con un acabado que destila personalidad, vanguardia y mucha calidez. Partiendo de un piso noble con techos y carpinterías altas y antiguas, se ha cambiado el suelo vinílico original por un parquet de madera de color claro tanto en la entrada como en la cocina, donde se han colocado baldosas hidráulicas fabricadas como en los viejos tiempos.

Con los 70m2 de superficie que ocupa la vivenda, la interiorista Claudia De Sousa ha conseguido crear un espacio ecléctico, combinando varias piezas de anticuarios, como el aparador de G-Plan, la butaca de piel roja vintage de los años sesenta o una cómoda danesa, junto a piezas icónicas de diseño. Entre ellas, la mesa de comedor de Gubi, las sillas de comedor de Pierre Paulin para Artifort, la lampara JL341, que es un diseño de 1969 aún en producción de Artek, o las lámparas de la mesita de noche modelo Tolomeo de Artemide.

Las áreas de la casa se dividen en un pequeño recibidor que da paso al salón-comedor abierto, la cocina, un baño para invitados, un estudio utilizado también como habitación de invitados y la hermosa suite.

Personalidad rotunda con piezas de arte exótico
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Personalidad rotunda con piezas de arte exótico

Los propietarios tenían claro que querían que el arte tuviera un papel muy importante y personal en la decoración del piso, y por eso decidieron incluir obras de su colección privada traídas desde Nueva York y Brasil, acompañadas por otras piezas de arte local.

Colores alegres, robados al paisaje
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Colores alegres, robados al paisaje

Sin duda, la intensidad de las piezas de arte pueden brillar sin competencia gracias al acertado uso de los colores en las paredes y en el resto del mobiliario, escogido minuciosamente para convivir con armonía con los cuadros.

Muebles y luminarias españolas
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Muebles y luminarias españolas

Las piezas de arte exótico y vintage conviven junto a muebles y lámparas españolas como la silla de escritorio de Verges ABC, las lámparas de Santa Cole, los ventiladores de Faro o la cama de Treku, hasta conseguir un ambiente de lo más ecléctico, pero muy acogedor y relajado.

Suelos con parquet, baldosas hidráulicas y cálidas alfombras
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Suelos con parquet, baldosas hidráulicas y cálidas alfombras

Aunque puedan parecer alfombras vinílicas, no lo son: en la reforma, se han utilizado las clásicas baldosas hidráulicas barcelonesas para los suelos de la cocina y del recibidor, mientras que, en el resto de estancias, se ha apostado por parquet de madera clara y alfombras delicadas para aportar un plus indiscutible de calidez.

Arte local en la habitación principal
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Arte local en la habitación principal

Mirthe Blussé, la artista de estilo abstracto y muy minimal que vive a caballo entre Barcelona y Amsterdam, es la autora de la pieza que corona la habitación principal del piso.