¿Cómo reformar un piso ubicado en una joya de la arquitectura conocida como las Cocheras de Coderch y mantener el mismo aire arquitectónico original? La interiorista Bárbara Aurell, de Espacio en Blanco, lo ha logrado ampliando los espacios de la antigua vivienda y situado como protagonista del hogar la luz natural que entra por las grandes ventanas. También suma en este propósito los materiales nobles utilizados, como el parqué de madera de roble maciza y los tonos de las lacas naturales, tanto en la suite como en la cocina.

Estos edificios de obra vista en el barrio barcelonés de Sarrià proyectados en su día por el prestigioso arquitecto catalán José Antonio Coderch de Sentmenat son únicos, aunque la distribución del espacio era limitante y necesitaba de mayor amplitud y calidez.

Una de las características de Aurell como interiorista es que hace destacan obras de arte que escoge para cada rincón de la casa, como en el caso del salón, que está presidido por un cuadro maravilloso de Regina Giménez y una preciosa fotografía de Nina Antón. Mientras que en la entrada en el pasillo junto a la madera dos cuadros de herencia familiar, de Ràfols Casamada y Aguilar Moré. Y presidiendo el cabezal de la cama sobre las ondas lacadas una pieza del artista Bruno Ollé.

Espacio abierto y luminoso
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Espacio abierto y luminoso

La casa estaba mal distribuida por lo que apenas entraban los rayos de sol. La interiorista Bárbara Aurell tenía que ser capaz de encontrar la luz donde no la había. También había la necesitad de amplitud, de crear espacios más abiertos. Empezó por abrir la casa hacia la fachada y unir las estancias de la parte delantera de la casa para que todas sus ventanas se convirtieran en esa "terraza  interior" soñada.

Cocina
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Cocina

Se apostó por unir la cocina al salón para que ambas estancias compartieran también la luz. Para separarlas, el estudio ideó unas correderas en cristal y roble para que entrase la luz y a su vez para que la cocina fuera más abierta y participativa. Por ello se diseñó a medida eligiendo los acabados en madera. Los tonos tan naturales, junto con el roble, dan como resultado una estancia cálida muy participativa con el salón comedor.

Salón comedor
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Salón comedor

El espacio salón comedor va más allá, para crear amplitud Aurell eliminó estancias y también pasillos. Lo que antes era una casa estructurada clásica llena de recovecos, de repente quedó amplia y luminosa. Desde la entrada se creó un mueble para abrazar este primer espacio y se alargó hasta la zona del salón.

Para crear cierta intimidad en la zona del sofá, Aurell pensó en una pared transparente con una librería de hierro negro. Esta librería acoge el espacio porque a través de ella podemos ver la maravillosa pared de madera que se adentra hacia las estancias. El sofá en forma de L llena casi toda la estancia del salón.

Suite principal
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Suite principal

La suite principal se ha reconvertido en un pequeño apartamento. El objetivo era ganar capacidad en los armarios, por eso creó una estancia semi-independiente cuyas paredes se llenaron de armarios creando al mismo tiempo dos espacios separados.

El primero de entrada, que además de tener un tocador por una cara y un lavabo por la otra, está revestido en madera de roble. Mientras al otro lado queda el dormitorio principal, en el que se diseñó el cabezal especialmente para dar un ambiente acogedor a esta estancia.

Color en las habitaciones de los niños
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Color en las habitaciones de los niños

Las habitaciones de los niños tenían que ser alegres y eso se obtuvo a base de color: amarillo y azul eléctrico. Del mismo modo que la casa mantiene tonos neutros y muy naturales, en los niños se apostó por colores vivos a través de estanterías y literas.