Reconozcámoslo, somos bastante discretos en cuanto a lo de decorar fachadas, puertas y ventanas se refiere. Lo hacemos en Navidad, con la corona de flores más discreta que hallemos en la tienda, y nunca más. Hasta aquí nuestros esfuerzos por maquillar el aspecto exterior de nuestro hogar.

No nos hemos dejado contagiar por una práctica deco que en otras partes del mundo es un must para los lugareños y toda una atracción para los turistas. Cuenta de ello pueden dar desde los vecinos del londinense barrio de Notting Hill hasta los habitantes de Túnez, que por algo se ha ganado la etiqueta de «el país de las puertas de colores». Pero esta moda, a nosotros, de momento se nos resiste.

Y hemos apuntado ese «de momento» con mucha intención porque todo se andará, que el primer paso ya lo estamos viendo de puertas para adentro –nunca mejor dicho. Puede que la culpa sea, una vez más, de Instagram. Porque lo de pintar las puertas de colores es todo un fenómeno en esta red social y hasta presume de hashtag propio –#Ihavethisthingwithdoors, por si quieres empezar a seguirlo e ir tomando nota–.

Está claro que pintarla por fuera es toda una declaración de intenciones para las visitas que recibimos en casa. Pero hacerlo en la parte interior tiene también muchos puntos a favor. Por un lado, la sorpresa. Quien haya visto tu puerta clásica por fuera, difícilmente esperará encontrarse con una nota de color al cruzar el umbral. Eso te garantiza un puñado de cumplidos para la decoración de tu hogar de primeras. Por otro lado, te reservas la carta de volver a la pintura original si cambias de opinión y te parece un atrevimiento desmedurado. Solo lo sabréis los que habitéis en casa. Sin necesidad de dar explicaciones –ni pedir permisos– a la comunidad de vecinos.

 

Del baño a la cocina

Y no creas que la tendencia de pintar las paredes debe quedarse solo en el recibidor. De hecho, a falta de una pared a todo color, puedes optar por una puerta que se lleve toda la atención. Si eliges teñir la puerta del baño, además de un cambio estético, ayudarás a diferenciar esta estancia del resto de habitaciones de la casa. La de la cocina podría ser también una buena opción en esa línea y una forma de romper con la monotonía que suele reinar en ella.

Aunque si hay un lugar en el que el color siempre triunfa, ese es, cualquiera que esté destinado a los niños. Ellos encantados y es más fácil que una puerta a color encaje con el resto de la decoración de una habitación infantil.

Nosotros ya estamos bastante convencidos y, sintiéndolo mucho, vamos tener que despedirnos de los clásicos blancos, marrones y grises para dar cabida a rosas, azules y verdes. ¿Será cosa de la primavera que la paleta de color aletera?

Color en la puerta, color en la pared
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Color en la puerta, color en la pared

Fotografía: Salient

Tonos pastel
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Tonos pastel

Fotografía: Pinterest

Pintura, más allá de la pared
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Pintura, más allá de la pared

Fotografía: Servicolor

Primera impresión
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Primera impresión

Fotografía: HomeDeco

Blanco y negro
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Blanco y negro

Fotografía: Tuvalu Home

En puertas correderas
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En puertas correderas

Fotografía: Love Create Celebrate

En dobles puertas y molduras
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En dobles puertas y molduras

Fotografía: Proyectos Habitissimo

Combinada con cristal
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Combinada con cristal

Fotografía: River Valley

Más de una
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Más de una

Fotografía: Thread Sand Blooms

No temas al amarillo
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No temas al amarillo

Fotografía: Imperfect Interiors

Para el baño
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Para el baño

Fotografía: Pinterest

Espacio multicolor
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Espacio multicolor

Fotografía: Homest Love

Azul, apuesta segura
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Azul, apuesta segura

Fotografía: Katemarker Interiors

Rincón infantil
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Rincón infantil

Fotografía: Smart Choice

Neón, para espacios atrevidos
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Neón, para espacios atrevidos

Fotografía: Estilo Escandinavo