Desde hace ya más de tres semanas, para muchos de nosotros, el contacto con la vida exterior ha quedado reducido a lo que vemos desde nuestra ventana o nuestro balcón. En tiempos de cuarentena, ese pequeño espacio representa más que nunca una ventana al mundo, a todo aquello que está pasando más allá del límite de las paredes de nuestras viviendas y a lo que, temporalmente, no podemos tener acceso.

Durante estas semanas de aislamiento, los balcones y ventanas se han convertido también en pequeños rincones desde los que vemos la vida pasar, desde los que interactuamos con nuestros vecinos, desde los que cantamos y bailamos, leemos o conversamos con otros miembros de nuestra familia. Pero también en lugares en los que meditamos, en los que reflexionamos sobre el espacio interior y exterior, damos rienda suelta a la imaginación, a la creatividad, a nuestros sentimientos, a nuestras angustias y a nuestros anhelos. En definitiva, el valor de estos pequeños espacios se ha transformado de la noche a la mañana, cargándose de significado, y simbolizando una lucha masiva contra una epidemia de alcance mundial.

Ante este escenario marcado por una profunda crisis que nos afecta a distintos niveles, como siempre, aparece el arte y sus múltiples manifestaciones. Todos hemos visto a cantantes de ópera haciendo pequeños conciertos a capella, a músicos realizando conciertos en directo desde sus cuentas de redes sociales, a poetas inspirándose en la profundidad y delicadeza del momento para componer nuevos versos y un largo etcétera de ejemplos. Y, todos ellos, nos ayudan a pasar mejor estos momentos.

 

El arte como bálsamo ante las crisis

Es innegable que toda actividad artística tiene un efecto liberador y curativo y que contribuye al desarrollo personal, además de representar un testimonio valiosísimo de la época y de la forma de vida en la que el artista está inmerso.

¿Y qué podría decir el arte sobre nosotros ahora mismo que estamos encerrados en casa? Precisamente, esta es la pregunta a la que el festival PHotoESPAÑA quiere dar respuesta, valiéndose de un gran trabajo colectivo: el de exponer en distintos puntos de distintas ciudades las imágenes que los ciudadanos envíen durante estos días tomadas desde sus balcones y ventanas.

Se trata de una iniciativa fotográfica y participativa que tiene por objetivo fomentar la creatividad y la comunicación durante estos tiempos de confinamiento, generando, a la vez, un rico archivo que represente el testimonio de muchas experiencias anónimas y muchas miradas individuales.

Desde mi balcón

Imágenes accesibles en Instagram bajo el hashtag #PHEdesdemibalcón

¿Cómo participar?

La participación se ha abierto a través de Instagram, con los hashtags #PHEdesdemibalcón y #PHE20. Así que, si quieres formar parte del proyecto, basta con que salgas al balcón o a la ventana de tu casa, pongas a prueba tu creatividad fotográfica y subas la imagen a Instagram incluyendo estas dos etiquetas, hasta el próximo 17 de mayo.

Próximamente, la web del festival acogerá una galería virtual con una selección de las mejores imágenes presentadas, que también se expondrán en lugares emblemáticos de distintas ciudades. Para conseguirlo, el festival PHotoESPAÑA también hace una llamada a los grandes Ayuntamientos de España para que se sumen a la iniciativa y cedan sus espacios públicos para la exposición de fotografías que, a su vez, marcarán el pistoletazo de salida de PHotoESPAÑA 2020, a lo largo del verano.

Como dijo Elliott Erwitt: “La fotografía es el arte de la observación. Se trata de encontrar algo interesante en un lugar ordinario. Me he dado cuenta de que tiene poco que ver con las cosas que ves y mucho con cómo ves las cosas.” ¿Te apuntas al reto?