Si existe un hotel que haya hospedado a celebridades de primer nivel, desde artistas a reyes, éste es Le Meurice. Un hotel insignia que se encuentra en el corazón de París desde 1835 y que ha tenido clientes de la talla de Salvador Dalí, Pablo Picasso, Bob Dylan, Andy Warhol, Beyoncé, Jay-Z e, incluso, la misma reina Victoria. La visita de la soberana británica a finales del siglo XIX fue precisamente la que inspiró al nombre con que se conoce popularmente al Meurice: el “Hotel de los reyes”.

Han pasado casi dos siglos desde su construcción, pero, a día de hoy, sigue siendo uno de los hoteles más lujosos de la capital francesa, con una increíble oferta de habitaciones de ensueño, aptas sólo para bolsillos de oro. De estilo clásico y con un ambiente de extrema exquisitez, Le Meurice ha ido adaptando sus espacios a las distintas tendencias de diseño de interiores de lujo.

Y la última reforma de este hotel legendario ha sido nada más y nada menos que su suite más emblemática, la Belle Etoile Suite, un sueño parisino hecho realidad. Situada en el séptimo y último piso del hotel, la Belle Etoile es la joya de la corona del hotel que cuenta con 250m2 de interior, y una terraza sobrecogedora de 350m2 desde la que se avistan con total claridad la Torre Eiffel, el Museo D’Orsay, el Grand Paláis, la cúpula de los Inválidos o el museo Louvre.

De hecho, en 1917, el ático de la suite que hoy ocupa la Belle Etoile albergaba el jardín del hotel al que acudían las celebridades parisinas de la época para admirar las fantásticas vistas panorámicas de la ciudad, impresionantemente bellas tanto de día como de noche.

"En esta suite tienes la sensación de estar solo en París, con la ciudad a tus pies", Luc Berger.

Lally Berger, el tándem exquisito de Margaux Lally y Luc Berger es el responsable de la reforma de la suite. El estudio de interiorismo de Margaux y Berger, joven pareja en la vida personal y en la profesional, ha conseguido el difícil trabajo de readaptar el ambiente de la Belle Etoile a las últimas tendencias de interiorismo del siglo XXI sin perder el marcado estilo y personalidad de Le Meurice.

El tándem de interioristas ya había reformado anteriormente las 160 habitaciones del hotel, dejando el rediseño de la Belle Etoile para el final. El proyecto de los interioristas demuestra la voluntad de poner en valor el sublime emplazamiento de la suite, potenciando la visión panorámica a la ciudad de París a través de grandes ventanales, así como la belleza de la terraza ajardinada por el paisajista Pierre-Alexandre Risser.

A su vez, el resultado interior es una suite decorada con materiales rotundos como el mármol y mobiliario elegante de tonos oro y bronce, con una presencia destacada de objetos de decoración artesanos y hechos a mano, bañados por una gran cantidad de luz natural.

En la suite y en su terraza, cada detalle habla por sí solo y el ambiente desprende esa aura mágica, innovadora, elegante y exclusiva del clásico lujo al que París nos tiene acostumbrados.

La Suite de los sueños
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La Suite de los sueños

Situada en la séptima y última planta del hotel, la Belle Etoile nos seduce con numerosos detalles hechos a mano y con un lujoso ambiente en el que el bagaje más clásico convive con el diseño más moderno.

El dormitorio principal
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El dormitorio principal

Cada uno de los dormitorios de la suite es un ejemplo de estilo clásico parisino, pensado para hospedar a familias, amigos o convidados adicionales. El principal, situado estratégicamente en la planta superior, cuenta con vistas a la ciudad de París desde todos los lados.

El majestuoso baño de mármol italiano
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El majestuoso baño de mármol italiano

Con tres paredes que se asoman a la ciudad de París y con vistas al barrio de Montmartre y a la basílica del Sacré-Coeur, el baño principal cuenta con una bañera redonda de hidromasaje que invita a sumergirse en el más puro y placentero relax.

El diseño delicioso de Lally Berger
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El diseño delicioso de Lally Berger

La Belle Etoile es un sueño realizado por los jóvenes talentos franceses Margaux Laly y Luc Berger, que han creado un ambiente de tonos oro y bronce con una importantísima presencia de luz natural.

La incomparable terraza ajardinada
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La incomparable terraza ajardinada

Con 350m2, la forma en la que está dispuesta la terraza permite contemplar los monumentos más famosos de París desde cualquier ángulo de la azotea.