Ya sea por sus ambientes decadentes, sus entrañables historias y, especialmente, por todas las rarezas que se esconden allí, los mercadillos de antigüedades tienen algo especial que nos engancha: turistas, locales, ancianos y jóvenes, estos rastros de toda la vida tienen siempre un público asegurado. En ellos podemos encontrar toda serie de cachivaches de lo más inútil, pero los que disfrutan rebuscando entre esa maraña de muebles, objetos y rarezas, consiguen encontrar verdaderos tesoros escondidos.

Para todos aquellos ’vintage lovers’ que no se pierden su visita semanal al rastro más cercano, y para los que, estando de paso, aprovechan la ocasión para llevarse a casa alguna de estas cosas de pasado misterioso, os traemos una pequeña lista con algunos de los mercadillos de antigüedades más famosos y con más encanto de nuestro país.

1. Mercantic de Sant Cugat (Barcelona)

Ubicado en las instalaciones de una antigua fábrica de cerámica, este mercadillo fue fundado en 1992 como centro de referencia para los amantes de las antigüedades y los productos vintage. En la actualidad, el complejo ya cuenta con la presencia de medio centenar de tiendas especializadas en este tipo de productos. Además, en el piso de arriba se organizan talleres de vitrales y cerámica, entre otros muchos.

El Mercantic es especialmente conocido por su oferta gastronómica, una deliciosa fusión entre el street food y la cocina de mercado. Los fines de semana se organizan conciertos y el mercado se llena de vida, convirtiéndolo en el lugar ideal para hacer el vermú y pasar la mañana.

El otro punto fuerte del Mercantic es la Vintage Fest, un evento que se celebra el primer domingo de cada mes, en el que se pueden encontrar libros, discos o ropa de segunda mano.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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2. Open Your Ganbara (Bilbao)

Este mercadillo, que se celebra en la antigua fábrica de galletas Artiach, es conocido actualmente como Espacio Open, y consta de más de 2.000 metros cuadrados en el que conviven el estilo más vintage e industrial en un escenario lleno de nostalgia.

Por otro lado, se trata de un mercadillo con alma sostenible, en el que se promueve el reciclaje y la reutilización de materiales a través de muestras de nuevos diseños y de la venta de productos de segunda mano.

El mercado abre todos los domingos de 11h a 15h (excepto en agosto) y cuenta con un espacio relax en el que se puede desayunar o tomar un aperitivo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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3. Mercadillo El Jueves (Sevilla)

Este bazar callejero que cada jueves se monta en la calle Feria de Sevilla y es el rastro con más historia de la capital hispalense: su origen se remonta nada más y nada menos que al siglo XIII, después de la conquista de la ciudad por el rey Fernando III de Castilla.

En su origen, artesanos y mercaderes se reunían allí para comerciar con productos de todo tipo. Hoy día, esos vestigios del pasado se han ido poco a poco transformando en las antigüedades más extravagantes e imprevisibles: joyas, libros, muebles, instrumentos musicales, figuras de cerámica, pinturas al óleo, postales viejas, relojes de bolsillo, bicicletas… Artículos de todo tipo repartidos en sus más de 100 puestos que, para los que disfrutan del regateo, están abiertos a negociar sus precios.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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4. Els Encants de Barcelona

El mercado de antigüedades por excelencia de la ciudad condal y el que tiene mayor actividad de Europa, además de ser uno de los más antiguos de todo el continente, cuyos orígenes se remontan al siglo XIV. Pese a que en sus orígenes la finalidad del mercado era la de subastar los bienes de los difuntos para pagar las deudas que éstos hubieran podido dejar en vida, hoy en día se ha convertido en uno de los puntos de referencia para todo amante de las antigüedades y coleccionista que se precie.

Ropa vintage, joyas antiguas, artículos electrónicos o muebles antiguos abarrotan los puestos de este rastro, y algunas de las piezas más insólitas halladas aquí adornan las casas de reconocidas revistas de decoración.

Desde el 2004, con el plan de reforma de la Plaza de las Glorias, Els Encants ha sido ubicado bajo una espectacular y moderna cobertura dorada cuyo diseño es, para muchos, motivo más que suficiente para darse un paseo por allí en los días de apertura, que son lunes, miércoles, viernes y sábados de las 9 de la mañana a las 8 de la tarde.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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5. El Rastro de Madrid

Posiblemente el más clásico e icónico de la península, este antiguo mercadillo se lleva celebrando todos los domingos y festivos desde hace más de 400 años. Situado en la madrileña calle Ribera de los Curtidores, en el popular barrio de La Latina, el Rastro está repleto de puestos que, pese a su apariencia caótica, siguen una organización muy peculiar: sus calles están divididas según las especialidades con las que se comercia, como si fuera una especie de hipermercado de objetos vintage y cachivaches inimaginables.

Del Rastro también sorprende su gran oferta gastronómica y su ambiente único, algo que lo han convertido en un destino imprescindible de todo el que visite la capital española.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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