Lo del estilo green hace tiempo que llegó para quedarse. Con ello hacemos referencia a nuestro interés por lo natural. Y aquí encaja la idea de llenar la casa de plantas. Una tendencia que continúa al alza. Solo tenemos que echar un vistazo a redes sociales como Instagram donde los amantes del interiorismo publican fotos de sus viviendas en las que no faltan varias macetas colgantes. Porque sí, la moda de este tipo de plantas tampoco ha pasado desapercibida.

Hace unos meses publicábamos un artículo sobre "¿Por qué los millenials decoran sus pisos con plantas?" y las respuestas llegaban de la mano del tipo de vida que llevamos en las ciudades. La London School of Economics llegó a la conclusión de que para el 2050 más del 60% de las personas que habitamos el planeta viviremos en grandes ciudades. Vivir en una metrópoli implica la ausencia de entornos verdes y de vegetación, lo que hace que aumente de manera considerada nuestro interés por reconectar con la naturaleza.

Y, como no, la mejor forma de hacerlo es a través del cultivo de plantas (también podrían ser medicinales) en nuestro propio hogar. Por eso hoy, aprovecharemos para hablar de aquellas más vistosas, las que puedes observar desde cualquier punto de la casa, allá en lo alto. Se trata de las plantas colgantes, una variedad que se adapta al entorno, purifica el aire y además son perfectas como elementos decorativos al teñir tu hogar con la presencia de lo natural.

Seguro que muchas de estas plantas colgantes las has visto alguna vez, ya sea en casa de algún amigo o por redes sociales. Por ejemplo, entre las más comunes destacan los potos, helechos, cintas y suculentas por su color verde y sus largas hojas que se extienden. Pero ¿dónde y cómo colocarlas? A continuación te daremos más instrucciones, ya que cada especie requiere de un cuidado específico, pero por lo general, lo importante es que sitúes estas plantas colgantes en zonas luminosas; encima de un armario, una estantería o incluso colgadas de un ganchito en la pared.

Las formas son muy variadas y cada vez sorprenden más los diseños de interior que integran en su espacio las plantas colgantes. Porque lo cierto es que mejoran cualquier zona, ya sea el salón, la cocina o incluso tu habitación. Imagina irte a dormir y antes de cerrar los ojos observar como descienden tranquilas las hojas de tu planta. ¿Te sumas a la revolución green?

Planta de queso suizo
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Planta de queso suizo

Empezamos con esta planta de queso suizo (Monstera), una planta ornamental tropical que tiene raíces aéreas que crecen hacia abajo desde el tallo. Verás cómo cuelgan desde arriba, pudiendo llegar hasta el suelo. Lo curioso de esta planta es su nombre, que le viene de sus grandes hojas en forma de corazón, que a medida que envejece se cubren de agujeros que se asemejan a los del queso suizo.

Cuidarla es sencillo, prefiere el sol pleno, pero se adapta a la sombra parcial. También disfruta de un suelo húmedo y bien drenado. Esta planta crece mejor en condiciones cálidas y requiere una alta humedad.

Tillandsia (Planta del Aire)
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Tillandsia (Planta del Aire)

Tienes ante ti una planta del aire. Te preguntarás ¿cómo? Y es que esta planta no necesita una maceta para crecer y desarrollarse. Se pueden cultivar allá donde quieras porque no desarrollan raíz; desde piedras, maderas, cristaleras o soportes metálicos.

Estas plantas, que puedes colocar dentro de cúpulas de cristal o en un globo colgante de vidrio, tampoco necesitan riego continuo. Lo que sí será importante es que pulverices una vez por semana sus hojas hasta que queden completamente empapadas.

Tradescantia
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Tradescantia

Esta planta es ideal por su fuerza, su color, su vivacidad. ¿La conocías? El intenso rojizo de sus hojas es perfecto para acompañar tanto el interior de tu casa como en una zona exterior

Es muy fácil de cuidar, pero debes tener en cuenta que necesita luz natural (nunca sol directo) y una temperatura cálida entre los 12 y los 15 grados. Respecto al riego, con que sea una vez por semana será suficiente. Luego en invierno puedes reducirlo ya que no demanda tanta agua.

Chlorophytum comosum (Cinta)
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Chlorophytum comosum (Cinta)

Una planta hecha a medida de las personas que se están iniciando en el mundo vegetal. La cinta, también conocida como malamadre, araña o lazo de amor es perfecta para colgar por la caída que crean sus hojas tan alargadas. Riégala una vez por semana y colócala en un lugar con luz indirecta (tolera la poca luminosidad).

Philodendron Micans
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Philodendron Micans

Este tipo de planta quedará genial en espacios más reservados y minimalistas, ya que su verde intenso con matices anaranjados resalta de lejos. Deberás regarla una vez por semana y mantenerla también con luz indirecta.

Epipremnum aureum (Potos)
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Epipremnum aureum (Potos)

El Potos es quizá la enredadera más popular, a la que más foto se le han hecho, la que inunda las redes sociales. Pero si por algo triunfa es por ese despliegue que proporcionan sus hojas al caer sutilmente desde una estantería, un armario o colgadas con un gancho desde la pared.

Esta es una planta ideal para aquellas personas que se estén iniciando en el cultivo y cuidado de especies vegetales. Además te sorprenderás de lo rápido que crece. Siempre y cuando la coloques en una zona donde le llegue luz indirecta y con un riego regular de una vez por semana.

Sedum morganianum o burrito
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Sedum morganianum o burrito

Ya hemos mencionado otras suculentas, pero aquí viene otra. Perfecta como planta colgante, ya que crece a lo largo y a lo ancho. Verás como se desborda de tu maceta y cae entre el armario y la televisión. 

Para su cuidado, deberás mantenerla con luz indirecta brillante y regarla una vez cada dos semanas.

Senecio rowleyanus (Planta Rosario)
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Senecio rowleyanus (Planta Rosario)

Esta es otra planta más, de la variedad de las suculentas, que quedará ideal colocada sobre una estantería en interior. También llamada "collar de perlas" por esas flores tan pequeñas y redondas que desprende.

Su cuidado requiere de un riego regular, una vez cada dos semanas. Luz indirecta brillante. Es decir, no te pases ni con el agua ni con la luz, pues ella misma contiene en esas pequeñas hojas redondas su propia reserva de agua.