Teñir el espacio de arte. Encontrar en él una idea, un paisaje con el que divagar, perderse. Imagina tu oficina. Piensa en ella. En las paredes que la cubren. ¿Tiene cuadros? ¿Alguna fotografía o ilustración? Ahora reconsidera el espacio, observa y detecta dónde podrías colocar una pieza de arte. La idea es hacer del espacio habitable un lugar donde el arte y la producción confluyan de una manera perceptible.

Por eso hoy, nos aproximaremos al universo del arte y a cómo introducirlo de manera adecuada y armoniosa en la oficina. Se trata de crear un espacio único, lleno de vida, donde la materia emerja, sensible, sin ocuparlo todo. Porque la decoración de interiores con elementos artísticos es ideal, siempre y cuando no tratemos de sobrecargar el espacio; lo que, por el contrario, en lugar de trasladarnos a escenarios llenos de imaginación, puede hacer que nos distraigamos o generar en nosotros una sensación de pesadez.

La pregunta ahora es: ¿Como el arte puede mejorar nuestra productividad profesional en las oficinas? Dejar nuestro trabajo en manos de un cuadro de arte contemporáneo, donde los colores son un estallido que invita a la creatividad, sería un despropósito. Sin embargo, es cierto que el arte con su capacidad para expresar emociones y sentimientos puede ayudar a que, en un simple vistazo, nuestra percepción sobre el mundo que nos rodea sea más amable, más sincera o, como mínimo, más receptiva.

 

Un interiorismo elegante con piezas de arte que transmitan al mismo tiempo serenidad y modernidad, y aporten un toque de color a la oficina.

 

Un hecho que reafirma la arquitecta e interiorista Laura Gärna, CEO de Gärna Studio: “Creemos firmemente en los valores del arte, que van mucho más allá de la estética. Mediante él podemos transmitir un mensaje, posicionarnos frente a nuestros competidores, reforzar la Responsabilidad Social Corporativa, hacer una declaración de intenciones, mejorar el ambiente de trabajo, etc…”, explica Gärna.

Si quieres que tu oficina rebose en creatividad y buen gusto, entonces es momento de que te animes e introduzcas alguna pieza de arte en sus paredes y estancias. Piensa en dónde y de qué manera quieres que sea observada esa obra. Reconsidera las zonas de paso, la recepción e incluso hasta las salas de reunión donde una obra puede ayudar a crear un espacio de armonía y serenidad.

Aprovecha y deja que la personalidad inunde tu zona de trabajo con estos consejos para combinar piezas de arte con el resto de mobiliario de la oficina. ¿Sabes ya por qué autor o autora emergente vas a decantarte?

 

 

Pon atención a los colores que cubren la estancia
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Pon atención a los colores que cubren la estancia

A la hora de introducir una pieza de arte en tu oficina, deberás tener muy en cuenta el color de la misma, además de las tonalidades del resto de la sala. Si se trata de un cuadro con fuertes colores, bastante saturados, lo mejor es colocarlo en una pared de mayor superficie y que tenga una tonalidad más suave que la que presenta el cuadro.  

De esta manera, lograrás que se distingan las tonalidades y las formas y evitarás que el ambiente se sobrecargue y resulte chocante con los muebles de la oficina.

En la imagen, obra de Fernando de Ana en las nuevas oficinas de HINES.

Piezas a la altura de la mirada
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Piezas a la altura de la mirada

Una de las primeras claves que has de tener en cuenta es la posición y altura que ocupa el cuadro. La pintura deberá estar colgada a la altura de la mirada, con la base a 1,30 metros del suelo. En cuanto a las distancias, los cuadros de gran tamaño requieren mayor distancia, mientras que con los más pequeños sucede al revés.

En la imagen aparecen dos obras del artista Luis Miguel Rico para la pradera de HINES.

Un solo cuadro que resalte la estancia
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Un solo cuadro que resalte la estancia

En esta imagen, observamos una obra de Luis Miguel Rico para la Sala de Juntas de HINES. Un óleo sobre lienzo de tonos cálidos, en los que aplica criterios compositivos más propios del collage, logrando una composición elegante y tranquila. 

Esa sobriedad es posible por cómo se ha introducido un solo cuadro de tonalidades claras en la sala. En ocasiones, lo más sencillo es colocar un cuadro solo, grande y centrado detrás del escritorio de la oficina o en la pared más grande.

Incluye la naturaleza en tu oficina
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Incluye la naturaleza en tu oficina

Incluir naturaleza en la oficina siempre tiene resultados positivos y reconfortantes. Pero ¿cómo hacerlo a través del arte? Puedes incluir cuadros con marcados de madera y en tonos verdes que darán esa esencia fresca y natural a la oficina.

 

La combinación de blanco y negro que nunca falla
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La combinación de blanco y negro que nunca falla

El uso del blanco y negro en cualquier espacio es una apuesta segura. Una tendencia que no pasa de moda y que puedes combinar con unos o dos cuadros en el mismo estilo.

En caso de que el blanco y el negro te parezcan demasiado serios, puedes elegir cualquier otra combinación de color que encaje con tu mobiliario de oficina.

En la imagen superio, encontramos las fotografías arquitectónicas de Abraham Cobo, en blanco y negro para la zona de oficinas comunes en las
nuevas oficinas de HINES.

Busca la simetría entre los cuadros
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Busca la simetría entre los cuadros

Además del tamaño y la forma, es importante que si colocas varias piezas de arte juntas mantengas siempre la simetría entre ellas. Una especie de armonía constante que se podrá percibir desde cualquier punto de la oficina.