Sumergirse en aguas muy calientes y dejar que todo tu cuerpo se vaya relajando poco a poco es un deleite irresistible, un momento de intimidad y tranquilidad que no tiene precio. Aquellos privilegiados que tienen bañera en casa ya sabrán a lo que nos referimos, pero quizás no hayan experimentado aún los placeres del ofuro, la tradicional bañera japonesa.

No, no hablamos de esas increíbles aguas termales que brotan en tantos hermosos y recónditos lugares de japón, y que suponen una de las principales atracciones turísticas, los famosos onsen. Nos referimos a su versión casera, más parecida a nuestras bañeras occidentales, pero que suele tener unas dimensiones más reducidas y una profundidad mayor.

Las bañeras tradicionales japonesas, sin embargo, tenían forma redonda y alta, a modo de tanque, estaban hechas de madera de cedro ensamblada. El agua se vertía a muy alta temperatura, entorno a los 40ºC, un calor que potenciaba el aroma natural de la madera e intensificada las propiedades terapéuticas ésta y ayudaban a relajar cuerpo y mente. El tiempo del baño oscilaba entre los diez y los quince minutos.

En la actualidad, las bañeras japonesas no han cambiado demasiado. La versión tradicional se sigue fabricando en madera, y a muchas se les suele incorporar pequeñas baldas a modo de asiento en su interior. También existen ahora muchos otros modelos fabricados en diferentes materiales más modernos y diseños distintos que las acercan más a sus primas occidentales, con la excepción de que siguen siendo más profundas y de tamaño más reducido.

Una decoración que no es sinónimo de tradición

A día de hoy, como comentábamos, tener en casa una bañera japonesa no supone necesariamente que tengamos que adoptar la estética de nuestro baño y adoptar un estilo oriental o minimalista. Muy al contrario, la gran variedad de materiales naturales y las diferentes formas que podemos encontrar en el mercado nos permiten escoger casi cualquier tipo de decoración para integrarla.

Sin embargo, si te apasiona la cultura zen, con las bañeras japonesas podrás crear verdaderos templos del relax. Puedes combinar elementos naturales como la madera, la piedra y las plantas. Procura, además, tener una opción de iluminación más tenue y cálida que te permita disfrutar de tus relajantes baños con la intimidad ideal.

Si dispones de un jardín o de una amplia terraza, también tienes la opción de colocar tu bañera japonesa en el exterior. En esta ocasión sí que recomendamos que optes por una versión en madera natural, creando así un verdadero jardín zen con todos los componentes necesarios. Además, el contraste del agua caliente con la temperatura del aire libre también tiene efectos terapéuticos. Se trata de un lujo, sin embargo, reservado a pocos.

En cualquier caso, recuerda que la decoración japonesa debe ser sutil, sencilla y elegante. Intenta no recargar tu espacio con accesorios a menos que sean intrínsecamente necesarios. Si quieres tener la experiencia completa del ofuro japonés, también te recomendamos que bebas agua durante y después del baño. Es tradición colocar, así, una pequeña banqueta o superficie con alguna bebida fría o té a mano.

Aquí te hemos dejado una pequeña galería con algunas de las bañeras japonesas que más nos han cautivado en Pinterest. Como verás, todas tienen formas y estilos diferentes, ¡para que veas que puedes adaptarlos fácilmente a la estética de tu hogar!

Cuando un jardín zen no es suficiente
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Cuando un jardín zen no es suficiente

De esencia natural
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De esencia natural

Diseño simple de madera
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Diseño simple de madera

El contraste pictórico del microcemento
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El contraste pictórico del microcemento

En clave moderna
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En clave moderna

La elegancia de las formas geométricas
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La elegancia de las formas geométricas

La fuerza del mármol
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La fuerza del mármol

Opciones más sofisticadas
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Opciones más sofisticadas

Aires vintage
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Aires vintage

Con un toque de color
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Con un toque de color