El arte es un medio a través del cual se consolidan las expresiones. Pero el arte también puede convertirse en una herramienta de responsabilidad social. El artista crea y construye para mostrar las fronteras invisibles, lo bello y, al mismo tiempo, es capaz de dar soluciones al mundo en el que vivimos a través de su trabajo. Es el caso del creador Olafur Eliasson, fundador de Little Sun, una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es acercar la luz a diversas comunidades africanas mediante sistemas de energía solar.

Ahora, la Diputación Foral de Bizkaia, el Museo Guggenheim Bilbao y Little Sun han vuelto a a sumar esfuerzos en el proyecto de Cooperación al Desarrollo ‘Luces para Senegal’. Una propuesta que pretende empoderar a las zonas rurales de Senegal mediante la instalación de sistemas solares domésticos en el área de la salud. Sobre todo, teniendo en cuenta que a día de hoy la mayor parte de las instalaciones y trabajadores sanitarios del África rural carecen de electricidad o disponen de ella de manera esporádica.

No es un caso aislado, esta situación se repite en muchas poblaciones en las que los sanitarios han de viajar horas para cargar sus teléfonos, herramientas valiosísimas para conectar con los pacientes a los que atienden. Sin suministro eléctrico fiable, los sanitarios no pueden realizar pruebas diagnósticas básicas, ni mantener medicamentos refrigerados, ni disponer de luz para realizar procedimientos médicos.

Por ello, en esta nueva edición del proyecto se financiarán 65 sistemas solares destinados a centros de salud que facilitarán el trabajo de los sanitarios, tanto en campañas de prevención de COVID-19, como de atención a la maternidad y primeros auxilios contra enfermedades tropicales. Además de proporcionar iluminación gratuita, este sistema de energía solar permite también cargar teléfonos móviles.

La Diputada foral de Empleo, Inclusión Social e Igualdad, Teresa Laespada, y Juan Ignacio Vidarte, Director General del Museo, presentaron estos sistemas solares de Little Sun en el Museo Guggenheim Bilbao para mostrar las ventajas que proporcionan estos dispositivos en aquellas comunidades que no cuentan con acceso al suministro eléctrico.

Luces para Senegal sistema eléctrico

De hecho, esta colaboración es un claro ejemplo de cómo el mundo del arte también puede dar alternatvas y apoyar la acción climática, además de abordar de lleno los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Solo hay que observar el trabajo de Little Sun que, desde 2012, ya ha distribuido más de 1,2 millones de dispositivos solares personales a estudiantes, refugiados, maestros y trabajadores de la salud comunitaria en áreas sin electricidad.

La organización ha generado 58 millones de horas de estudio adicionales para niños, ha reducido 800.000 toneladas métricas de emisiones de CO2 y ha contribuido al ahorro doméstico de 150 millones de dólares a través de energía limpia.

Los puentes entre el arte y la responsabilidad social

Little Sun no opera de manera aislada, si no que colabora con artistas que a través de sus obras consiguen crear un mundo más justo. El trabajo de Olafur Eliasson nos traslada de lleno a la prioridad de la fundación: conectar el arte con las necesidades sociales. Un hecho que podemos observar hasta el 11 de abril en el Museo Guggenheim Bilbao, el cual acoge la exposición 'Olafur Eliasson: En la vida real'.

La muestra, que cuenta con el patrocinio de Iberdrola, ya ha sido visitada por más de 300.000 personas. En ella, el artista danés-islandés sitúa la experiencia del espectador en el núcleo de su arte. Pero ¿cómo lo hace? Eliasson consigue llevar nuestra atención hacia algunas de las cuestiones más candentes de la actualidad a través de una treintena de piezas realizadas entre 1990 y el momento presente: esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones que juegan con reflejos y colores, y desafían la manera en que percibimos nuestro entorno y nos movemos en él.

El musgo, el agua, el hielo procedente de glaciares, la niebla, la luz o los metales reflejantes son algunos de los materiales que el artista incluye en sus obras. De esta manera, el artista anima a los visitantes a reflexionar en torno a la comprensión y percepción del mundo físico en el que estamos inmersos.

El mismo Olafur Eliasson, convencido de que el arte puede tener un poderoso impacto sobre el mundo trascendiendo las fronteras del museo, ha creado las lámparas solares ya mencionadas que, muy pronto, llegarán hasta las comunidades sin electricidad de Senegal. Así, hace evidente que “el arte no es el objeto, sino lo que el objeto hace al mundo”, concluye el creador.

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