¿Has notado que últimamente tu ropa no sale limpia al 100 %? ¿El interior de tu lavadora huele a humedad? ¿Has visto esas manchas negras en las gomas de la puerta? Si no la repasas de vez en cuando, probablemente, tu lavadora esté sucia. Y es que este electrodoméstico acumula restos de residuos y gérmenes cada vez que realiza un lavado, ¿lo sabías?

Al tener la función de lavar, mucha gente cree que la limpieza es una característica que viene de serie en ella... Y no, una lavadora debe limpiarse, al menos, cada tres meses. Las juntas de la goma, los compartimentos del detergente, el tambor por dentro, la puerta por fuera, sacar el moho y los restos de objetos olvidados en los bolsillos: todo debe limpiarse. ¿Cómo hacerlo? Para ello es ideal que te hagas con una fórmula mágica y casera basada en vinagre o desinfectante, bicarbonato y agua, y la uses en un spray con una bayeta. ¿Lista? ¡Vamos!

Eso sí, antes de limpiar tu lavadora, recuerda:

1. Apagar la lavadora

2. Una vez termines de limpiar tu lavadora, programa un ciclo de lavado a temperatura alta y sin ropa para eliminar restos de suciedad y productos de limpieza que puedan dañar tu ropa en el siguiente lavado

Paso 1: Crea tu propio spray limpiador
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Paso 1: Crea tu propio spray limpiador

El vinagre es el desinfectante por excelencia. Quitará el moho, las bacterias, la cal y todos los restos de residuos que han decidido quedarse en tu lavadora. Puedes usar vinagre de alcohol, de vino blanco o de manzana. Mézclalo con 2/3 partes de agua y dos cucharadas de bicarbonato, et voilà!

Paso 2: Limpia las gomas
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Paso 2: Limpia las gomas

La humedad que se acumula en las gomas crea moho ¡pero tranquila! con la fórmula mágica podrás deshacerte de él fácilmente. Aplica el spray limpiador sobre toda la goma, deja actuar 10 minutos y, con ayuda de una bayeta o esponja, eliminarás toda la suciedad.

Paso 3: Repasa el tambor
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Paso 3: Repasa el tambor

Del mismo modo que has limpiado las gomas con la fórmula de vinagre y bicarbonato, rocía el tambor con la mezcla y pásale un paño húmedo. Deja la puerta abierta para que ventile y se seque bien.

Paso 4: Lava las cubetas del detergente
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Paso 4: Lava las cubetas del detergente

Para asegurarte de eliminar bien los restos de detergente y suavizante, sácalos y sumérgelos en un cubo con agua caliente y un buen chorro de vinagre. Déjalos unos minutos, saca la suciedad con papel de cocina y sécalos bien con un paño limpio.

Paso 5: Límpiala también por fuera
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Paso 5: Límpiala también por fuera

Si ya la tienes limpia por dentro, recuerda: ¡también por fuera! Repasa con un paño el cristal de la puerta, el panel de los botones, la puerta, etcétera. ¿Cómo? Con un paño y el spray limpiador.

Paso 6: Déjala siempre abierta
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Paso 6: Déjala siempre abierta

Para evitar que la humedad se acumule en el interior del tambor procura dejar la puerta abierta, al menos durante una hora, tras cada uso.