El nivel de humedad en el hogar es un factor determinante del bienestar o malestar en el interior de las casas. Afecta a la calidad del aire que respiramos y a nuestra percepción de la temperatura. Hace que tengamos frío, que la cama esté húmeda y que, por más que encendamos la calefacción no sintamos calor.

El porcentaje de humedad óptimo para el bienestar ronda entre el 45% o el 55%, por lo que convivir con porcentajes superiores tiene sus consecuencias. La humedad afecta a muebles, electrodomésticos y paredes, así como a la salud humana. Alto niveles de humedad en el aire son perjudiciales para las personas mayores con problemas respiratorios y puede provocar problemas de salud como el asma, irritaciones o síntomas de alergia.

Un deshumidificador es la solución ideal para evitar estos problemas, ya que es un dispositivo que tiene la capacidad para condensar esa humedad y evitar que se impregne en las paredes y en otras superficies.

Existen dos tipos de deshumidificadores:

  • Deshumidificador con compresor

Son los modelos más comunes para los problemas de humedad. El funcionamiento de estos equipos es sencillo: el aire es aspirado gracias al ventilador, es filtrado y llevado a un condensador. La baja temperatura del condensador permite la condensación del vapor de agua contenido en el aire, que se convierte en líquido y se almacena en un depósito de agua que el deshumidificador lleva adherido.

  • Deshumidificador con gel de sílice o desecantes

Más utilizado en espacios con temperaturas muy frías, el funcionamiento de este equipo se da sin compresor o refrigerante. En este caso, el aire es aspirado y dirigido a un rotor de sílice que absorbe la humedad presente en el aire. El resultado, al igual que en el caso anterior, es un aire seco con una buena temperatura. Existen gran variedad de tamaños de deshumidificadores, con cargas muy diferentes.

Mujer abriendo el depósito del deshumidificador

Beneficios de usar deshumidificador

Tener un deshumidificador en casa no es cuestión de lujo, sino que se ha convertido en un aparato necesario por todos los beneficios que este aporta, entre ellos:

  • Elimina el moho, los hongos y los ácaros. Estos microorganismos e desarrollan en ambientes donde la humedad supera el 70%. De este modo, al disponer de un deshumidificador, es posible mantener la humedad de las habitaciones en un 50 o 60% y se logra erradicar con estas bacterias, consiguiendo un ambiente más saludable.
  • Ayuda ante problemas respiratorios. Al eliminar los principales causantes de las alergias y los problemas respiratorios, los síntomas disminuyen.
  • Mejora el estado de enfermedades óseas. La humedad no es causante de enfermedades como la artritis o el reuma, pero puede empeorar las dolencias. Este aparato es muy beneficioso si alguno de los miembros del hogar padece estos males.
  • Mantiene una buena estética de las paredes. La humedad es la causante de las manchas feas que aparecen en las paredes como producto de la condensación. Con el deshumidificador se eliminará toda la humedad acumulada en el interior de las paredes.
  • Alarga la vida de los electrodomésticos y tuberías. Al eliminar la humedad del ambiente, no habrá riesgo de corrosión de las piezas metálicas.

Por todo ello, el deshumidificador es una buena solución para deshacernos de la humedad y recuperar unos niveles que nos permitan respirar con normalidad y estar en un ambiente con bienestar.