En materia de suelos cerámicos, puede decirse que existe un modelo para cada tipo de estilo de vivienda. Esto da idea de las infinitas posibilidades estéticas que ofrece, aunque, sin duda, las funcionales son también uno de los reclamos que lo convierten en el suelo más demandado.

El suelo de una vivienda que va a ser reformada focaliza uno de los primeros pasos que ésta exige. Si la opción es la cerámica, debes conocer que las ventajas son superiores comparadas con cualquier otro material, destacando las posibilidades que ofrece en cuanto a formatos, colores, diseños y acabados. Pero más allá de la parte estética, la práctica es quizás la que gana la partida teniendo en cuenta, además, que el pavimento no es un elemento que se puede ir cambiando regularmente, ya que ha de durar bastantes años.

Ventajas estéticas y funcionales

Así pues, entre las principales ventajas de un suelo de cerámica hay que hablar de la resistencia (expresada en PEI) al desgaste y, en estancias como baños y cocinas, también a las humedades. E incluso si se habla de exteriores, hay que añadir resistencia a las inclemencias del tiempo y tener en cuenta el formato antideslizante. Esto significa que se mantiene inalterable al paso del tiempo con un sencillo mantenimiento a base de productos de pH neutro y agua. Y es muy importante tener en cuenta el formato (a mayor dimensión de éste, menos juntas y más continuidad visual) y su colocación (en horizontal, se consigue mayor sensación de amplitud; y en vertical, darán mayor sensación de altura a la estancia).

¿Qué es un suelo cerámico?

Es el suelo más solicitado por las ventajas que aporta. Aunque su material de origen es natural, tiene como características principales la resistencia, la durabilidad y un mantenimiento fácil. Pero aún hay más, porque a la hora de hablar de acabados y estilos (y precios), las posibilidades son infinitas, pudiéndose adaptar a cualquier tipo de proyecto.

Cosas que debes tener en cuenta

  • La regla de oro dice que en espacios grandes, baldosas grandes. Las juntas son imperceptibles, por lo que se potencia la continuidad visual.
  • Con acabados lisos se puede jugar con los colores para dibujar líneas (dcha.). O bien son las propias baldosas las que ya incorporan el dibujo (abajo).
  • Decidir qué suelo se va a poner y si tendrá implementación también en las paredes. Porque los pavimentos del suelo son siempre válidos para la pared, pero al revés no.
  • La estancia es importante, por eso, saber si es un espacio interior o exterior. Y conocer qué uso se le dará a la estancia: zona de paso o con tendencia a la humedad, por ejemplo.
  • Los acabados decorativos son otro aspecto a tener en cuenta, decidiendo entre liso o antideslizante. Puede llevar un acabado superficial a base de esmalte, engobe o pulido.
  • El siguiente paso son los formatos. Pensando en el tamaño, a estancias pequeñas, baldosa pequeña; en las grandes, baldosas grandes. El color vendrá determinado por la luz: si falta iluminación, usa tonos claros que aporten luminosidad, así como si la estancia es pequeña, porque logrará ampliarla visualmente.
  • Un vez decidido el modelo, hay que decidir los complementos, es decir, los rodapiés o zócalos. El color de la junta es otro detalle a concretar al final, con la intención de lograr un acabado perfecto.

Cuál elegir

Baldosa de gres: de más de 8 mm de grosor. Están esmaltadas. Para suelos de interior de tránsito medio-bajo.

Gres porcelánico: de similar grosor, aspecto homogéneo y resistente al tránsito y a golpes. Antideslizante. Esmaltado o no, puede imitar otros materiales.

Gres rústico: de más de 10 mm, para exteriores, cuerpo marrón con aspecto irregular.

Barro cocido: de 15, 20 o 30 mm, de aspecto irregular, muy poroso y base de pasta roja.

¿Cuánto cuesta?

Los precios de los suelos cerámicos son tan variados como opciones de modelos a elegir, pudiéndose encontrar a partir de 6€/m2 hasta los 60€/m2 . Aparte hay que sumar los materiales que se necesitan para su colocación, así como el coste de la instalación que recomendamos realice un profesional.

Suelo cerámico

4 Claves para acertar de la jefa de desarrollo de producto de Keraben Grupo, Dolors  Porras

Los cambios sociales han llevado a la modificación del concepto de hogar. Y es precisamente en nuestro hábitat, tanto en el ámbito doméstico como en el público, donde se están aplicando innovaciones tecnológicas. Las últimas colecciones cerámicas de Keraben, Metropol y Casainfinita, tienen un claro objetivo: mejorar nuestra calidad de vida y están ya disponibles en tiendas.

Los pavimentos y revestimientos cerámicos siempre han cumplido una doble función: técnica y estética. La primera nos asegura un material durable y resistente, mientras que la segunda permite reproducir cualquier material de la naturaleza. Con los últimos avances tecnológicos damos un salto cualitativo a través de colecciones que reflejan las últimas tendencias y que incorporan funcionalidades avanzadas para facilitar nuestras vidas:

1. Antideslizantes extra suaves

Históricamente el deslizamiento cerámico se combatía mediante rugosidad, una propiedad desagradable que además aumentaba la diferencia de tonalidad respecto a la pieza base. Gracias a la aplicación de innovaciones nanotecnológicas, se han desarrollado nuevos acabados antideslizantes. Estos pavimentos, con textura suave y extra suave cumplen con la normativa técnica, son más fáciles de limpiar, y mantienen las tonalidades unificando espacios interiores y exteriores.

2. Propiedades antimicrobianas

El origen de las bacterias domésticas es diverso, pero la mayoría proceden de nosotros mismos. El cuerpo humano tiene unos 30 billones de células y 39 billones de bacterias que transferimos a las superficies de nuestro entorno por contacto. Estas bacterias pueden causar manchas, malos olores, una degradación prematura del producto e incluso enfermedades en humanos. Por eso, hay en el mercado un nuevo acabado cerámico que impide el crecimiento de bacterias en revestimientos y pavimentos cerámicos.

3. Tacto sedoso y fácil limpieza

La textura tiene un gran efecto de persuasión ya que aporta información visual y táctil. Asimismo, está relacionada principalmente con el relieve de superficie, por lo que, para que un objeto sea suave, debe tener poca rugosidad. La textura de un objeto también influye de manera directa en su facilidad de limpieza, ya que cuanto más lisa sea una superficie, más fácil será de limpiar. En la actualidad disponemos de diferentes acabados que consiguen que los pavimentos y revestimientos cerámicos sean más fáciles de limpiar gracias a su textura sedosa, con un tacto muy agradable por su baja rugosidad.

4. Grandes dosis de diseño

Nunca debemos perder de vista la función estética. Es importante analizar las tendencias, conjugar la última tecnología con técnicas tradicionales para garantizar soluciones cerámicas de alto valor añadido, con un diseño exquisito y atemporal concebidas para perdurar en el tiempo.

Guia Reformas 2019