El peluche de Jonathan fue la inspiración del módulo ilicitano, donde lo más aplaudido por jueces e invitada fue la armonía cromática. Los interioristas escucharon a Eva y apostaron por colores neutros, dando relevancia una vez más al verde, una de sus señas de identidad desde que comenzó la competición. Sin embargo, erraron en la ejecución de los paramentos verticales, con el papel pegado con cinta de doble cara, y del horizontal con una moqueta mal medida, cortada y colocada.

Pareja Jonathan y Javier habitación infantil

A favor

  • Armonía en la elección de los colores de la pintura, el papel, el mobiliario y los textiles de cama.
  • De los cuatro sets está entre los mejor iluminados, aunque el reparto de luz no fue proporcional en toda la estancia.
  • Trabajan con cierto orden y concierto. Apenas discuten y suelen tener un criterio muy parecido.
  • Tienen ganas de aprender y su talante es conciliador. Reconocen los errores y escuchan atentamente al jurado.

En contra

  • Tal y como apuntó Alía, la habitación tenía un buen lejos, pero el tapiz del suelo estaba mal cortado y colocado.
  • Decidieron empapelar la pared de la ventana a pocos minutos del final y lo hicieron con cinta de doble cara.
  • Pese a que el modulo se ve espacioso, se echa en falta una zona de estudio. Tomás: "Lo veo aburrido".
  • Pepe llamó la atención una vez más sobre la mala ejecución y les señaló que son "la ley del mínimo esfuerzo".