Una vivienda en pleno Paseo de Gracia de Barcelona que destaca por ser la suma de dos a través de su lujosa zona de invitados. Un proyecto de reforma que el estudio de interiorismo Tinda's Project ha trabajado de forma conjunta en toda la casa. La armonía perfecta entre los muebles y esa cromática generalizada de grises ilumina cada rincón.         

La superficie de este edificio de 1909 de planta rectangular suma unos 156 metros cuadrados. Su fecha de construcción explica el por qué todavía perviven en el espacio elementos constructivos originales tales como rosetones, cornisas, suelos hidráulicos, etc. Muchos de ellos fueron respetados por el propietario para crear una vivienda en la que el pasado y el presente se dieran la mano.

De hecho, tal y como explican desde el estudio de interiorismo, la idea era mantener en el edificio ese toque regio de las casas señoriales de la burguesía catalana. Sin embargo, al mismo tiempo, no se quería renunciar a unas estancias actuales y confortables. Es decir, una vivienda agradable para las personas que la disfruten, ya sean los amigos del propietario o algunos inquilinos temporales, dado que también se alquila para estancias cortas.

 

Estilo ecléctico: un clásico modernizado

A pesar de ser un edificio con más de 100 años de historia, salta a la vista también una cierta estética fruto de la selección de materiales de la más alta calidad. Pero ¿cómo se consigue esta elegancia que aúna lujo y antigüedad?

Tinda's Project incidió bastante en realizar las texturas de los diferentes materiales, creando acabados lujosos y elegantes, en línea con el tipo de vivienda, enfocada a unos clientes e inquilinos internacionales, de alto nivel adquisitivo, procedentes de cualquier lugar del mundo.

“El resultado del proyecto de interiorismo lo podríamos definir de un estilo ecléctico, porque conserva un aire clásico pero modernizado, con algunos toques irreverentes”, declara Eva Mesa, co-fundadora de Tinda's Project

 

Una vivienda con zona de invitados

No podemos dejar de lado el hecho de que se trata de una vivienda que cuenta con zona de invitados, algo que sin duda afecta en su distribución. Por ejemplo, el acceso a la vivienda ya marca la distribución entre las dos zonas: la principal se abre a la izquierda y la de invitados a la derecha. Una forma también de establecer las parcelas propias de intimidad que cada una pueda requerir en un momento dado.

Esta división espacial no es algo propio de la reforma, sino que ya viene marcada por la distribución original de los dos pisos. Eso sí, es cierto que, en realidad, tras la reforma, se considera una única vivienda, una intención que se observa a través de esa misma línea de interiorismo que cubre todo el inmueble.

Vivenda principal
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Vivenda principal

La zona del pasillo de entrada, que acoge dos dormitorios y un baño, viste sus paredes con un delicados papel con textura sobre el que destacan dos fotografías de Romina Ressia.

Dos dormitorios uno frente al otro
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Dos dormitorios uno frente al otro

Situados uno frente al otro, los dos dormitorios se plantean prácticamente de forma simétrica, incluso en su interiorismo, con la única diferencia que en unos hay dos camas y en el otro solo una.

Ambos comparten carpintería blanca para los armarios, ropa de coma en tonos ocres y azul petróleo, papel mural con textura en la parte superior del arrimadero y el uso de espejos encima del cabecero para crear amplitud visual.

La elegancia del baño
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La elegancia del baño

El baño es un auténtico propósito de elegancia gracias a los tonos oscuros de la encimera de mármol, así como el revestimiento porcelánico de suelos y paredes. Resalta mucho la veta blanca que potencia las texturas naturales, combinando así con los sanitarios.

Un amplio salón-comedor
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Un amplio salón-comedor

Nos encontramos ahora ante el amplio salón desde el que se vislumbra al fondo la zona del comedor. Destaca la altura original de los techos, así como los elementos decorativos perimetrales en las cornisas y, muy especialmente el rosetón central reservado como base para lámpara colgante.

 

 

Cocina abierta
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Cocina abierta

El comedor se sitúa frente a una gran cristalera que recorre toda la fachada posterior del piso, alcanzando la cocina abierta. Ésta destaca gracias a la combinación de blanco y negro y también de materiales.

Un conjunto que resulta visualmente muy sofisticado, potenciado por la luminosidad natural que genera unos reflejos muy elegantes. Destaca además la imponente isla, que se ideó como zona de trabajo y, a la vez, barra para comidas más informales.

Suite de ensueño
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Suite de ensueño

No podemos perder detalle de la suite que complementa la vivienda principal a la que se accede desde el salón. Una paleta relajante de grises en textiles, mobiliario, revestimientos y accesorios protagoniza la estancia, incluyendo el baño y un pequeño rincón destinado a despacho junto a los armarios vestidores.

La zona de invitados
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La zona de invitados

Llegamos a la zona de invitados de 52 m2. La estancia central de esta zona es un salón cuadrado con un sofá situado frente a un mueble panelado hecho a medida y que incluye el televisor.

En torno a este pequeño salón se vertebran el resto de estancias. En un lado, dos de ellas corresponden a sendos baños completos. En el otro lado, frente a los baños, se abren dos dormitorios dobles cuyos ventanales ofrecen vistas al exclusivo Paseo de Gracia.