Según el movimiento hygge, la felicidad está en las pequeñas cosas. En la caricia de unas sábanas de algodón, en los colores de una puesta de sol, en el sabor de un té negro con canela, en el olor de la ropa recién lavada o en el rumor de la lluvia.

En definitiva, para los amantes de esta filosofía de vida, la felicidad se esconde en esos detalles fugaces que a menudo pasan desapercibidos y quedan sepultados bajo la tecnología y la vertiginosidad del día a día. Amenazas de las que huyen al llegar a casa y encontrar en su espacio vital un remanso de paz ajeno al mundo exterior.

Si te paras a pensar, la vida cotidiana y tu hogar están llenos de momentos simples y reconfortantes. Para descubrirlos y sentir su intensidad, solo tienes que prestar atención y dejarte sorprender por su aparente insignificancia.

Una buena forma de conectar con esos pequeños grandes placeres es contar en casa con lo que los daneses denominan hyggekrog, que viene a ser un espacio personal en el que entregarte al descanso o sentarte a disfrutar de tus aficiones. Un rincón dulce y acogedor pensado para consentirte pasar un rato agradable haciendo lo que más te gusta, ya sea leer, escuchar música, escribir, meditar o, simplemente, dejar la mente en blanco.  

¿Tienes ese espacio en casa para ti? ¿En qué lugar te escondes cuando quieres relajarte a solas y disfrutar de tu compañía? Si todavía no cuentas con tu propio rincón placentero, te invitamos a crear uno a tu medida a través de estas ideas.

No necesitas una habitación entera ni grandes lujos pues, como has podido comprobar, el hygge se caracteriza por la sencillez y la simplicidad tanto en el fondo como en las formas. Se trata, únicamente, de reunir en cualquier punto varios elementos que te hagan sentir a gusto y te llenen de sensaciones a través de los cinco sentidos.

Toma nota para crear tu espacio de relax. Ese que acabarás adorando y del que nunca querrás salir. 

Toma asiento
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Toma asiento

Foto: Maisons du Monde

A la hora de decidir qué tipo de asiento necesitas, deberás pensar si prefieres estar sentado, tumbado, incorporado, o reunir todas estas posibilidades en una. Como ves en esta imagen de Maisons du Monde, tienes múltiples opciones: desde una silla o una mecedora, hasta un sofá, un puf o una alfombra, si te gusta mantener el contacto con el suelo.

En tu hyggekrog todo está permitido, así que no tienes que preocuparte por nada más que por tener aquello que te resulte realmente confortable e inspirador. Ten presente que esta será una de las elecciones más importantes, ya que pasarás muchas horas aquí y, una vez que te acostumbres a tu nuevo espacio, te costará levantarte para volver a la realidad.

Ponte cómodo
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Ponte cómodo

Utiliza cojines y almohadones para ganar comodidad y hacer tu rincón placentero más acogedor. Juega con los colores, los tamaños y las texturas para darle un aire más chic.

Apuesta por tejidos de fibras naturales como el lino, el cáñamo o el algodón que, además de ser más resistentes, son sostenibles y proporcionan mayor bienestar. Hay multitud de coloridos y llamativos diseños como estos elaborados artesanalmente por Pepitablanca.

Apaga las luces
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Apaga las luces

Intenta ubicar tu nuevo espacio en un lugar que cuente con iluminación natural para aprovechar al máximo la luz solar ahora que los días son cada vez más largos. Elige un rincón junto a una ventana, o bien en el balcón, en el jardín o en la terraza.

Si necesitas más luz en determinados momentos del día, te recomendamos que enciendas unas velas, que crean una atmósfera mucho más delicada y relajante. Para realzar su estética, puedes colocarlas en portavelas de madera, candelabros o faroles de fibra vegetal como los que aparecen en esta imagen de Decoragloba.

Desconecta
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Desconecta

Apaga el móvil para que nada perturbe tu momento de relax. La presencia, en el aquí y el ahora, es una de las máximas del hygge. Sustituye los elementos tecnológicos por objetos que tengan un valor sentimental para ti.

Pon tu toque personal con cuadros, jarrones, figuras o recipientes que te cuenten una historia nada más mirarlos. Una de esas que traen a tu mente recuerdos mágicos y te arrancan una gran sonrisa.

Ten a mano todo lo que necesites
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Ten a mano todo lo que necesites

Una pequeña mesa o mueble auxiliar te será de gran ayuda para colocar algunos de esos elementos decorativos y tener localizables, en todo momento, la novela que estás leyendo, el álbum de fotografías que tanto te gusta hojear o la libreta en la que creas tus bocetos.

Además, te será realmente útil para apoyar tu taza de té o el plato que contenía el trozo de tarta que te acabas de comer. ¡No hay nada más hyggelig que un dulce!

Naturalmente
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Naturalmente

Deja que la naturaleza se cuele en tu rincón placentero. Puedes poner flores secas o naturales, plantas o cualquier otro objeto extraído del medio natural como conchas, caracolas, piedras o frutos secos.

La conexión con las raíces primigenias y el confort los encontrarás también a través de la presencia de materiales de origen natural como bambú, ratán y lana.