Con las peonzas como base de su proyecto, Albert e Iván se decantaron por una habitación para dos, con una litera y un espacio de estudio que dejaba bien claro que esta podría haber sido su habitación de niños. El empresario de laboratorio aprovechó la zona de pizarra para dejar un mensaje a su novia, Glau: "¿Quieres casarte conmigo?", y prometió que al salir del concurso hará la petición formal con anillo incluido. Otra feria de colores donde a los pequeños les costaría pegar ojo.

Pareja Albert e Iván dormitorio infantil

A favor

  • Son rápidos, efectivos y aprenden rápido las técnicas. La pintura y el empapelado rozaron la perfección.
  • Una vez que tienen claro el proyecto se concentran al máximo y apenas hay variariones en la ejecución.
  • Se complementan a la perfección y se reparten las tareas para cumplir con la premisa del tiempo.
  • Rectificaron con el visillo de color amarillo limón y lo cambiaron siguiendo el consejo de Pepe Leal.

En contra

  • Todavía les queda un largo camino en interiorismo, tal y como denotó la falta de armonía cromática.
  • La jefa de obra echó en falta el rodapié, que habría redondeado el buen acabado de los paramentos verticales.
  • A su propuesta le faltaba volumen y de poco sirve elegir mobiliario que termina escondido detrás de las literas.
  • Pese a la elección de un flexo para la zona de estudio, la iluminación sigue siendo su cuenta pendiente.