Sí, ya es algo ineludible: el frío ya está aquí y ya va siendo hora de rescatar tu edredón nórdico de ese rincón del armario, o de comprar uno nuevo si el que tenías ya se te ha quedado viejo. O quizá seas de las que todavía opta por la vía tradicional y prefiere mantener separados el edredón, por un lado, y las sábanas por el otro. Si ese es el caso, quizás te quieras replantear tus opciones…

Pese a que todos sabemos lo difícil que puede resultar a veces colocarlos, no cabe duda de que son la solución más práctica y versátil para pasar las noches de invierno bien arropados, y que además ofrecen una enorme variedad de tipos y materiales para que encuentres siempre el que más se ajusta a tus necesidades.

A la hora de comprar un edredón nórdico, quizás os haya sorprendido la gran diferencia de precio que existe entre productos que son aparentemente muy parecidos, en los que no suele existir ninguna diferencia a nivel de diseño. De hecho, el precio lo marca únicamente la calidad del relleno interior, y de su correcta elección depende nuestro confort durante todo el invierno.

Es importante, por otro lado, que tengas clara la diferencia entre estos dos productos: el edredón nórdico y el relleno (o funda) nórdica. El primero suele colocarse sobre las sábanas y a menudo se pueden encontrar con patrones, diseños y colores diferentes, mientras que el segundo es siempre de color blanco y está diseñado para colocarse dentro de las sábanas.

Nos pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo

Si tenemos en cuenta la esperanza de vida actual y que los expertos aconsejan dormir una media de 8 horas al día, eso supone, a grandes rasgos, que nos pasamos entre 20 y 25 años durmiendo, lo cual equivale, nada más y nada menos, que a una tercera parte de nuestras vidas. Esto pone de relieve la importancia de la cultura del descanso, ya que a menudo se suelen escatimar tiempo, esfuerzos y dinero en la compra de productos como este, cuando en realidad tienen una importancia mucho mayor de la que nos imaginamos.

A nivel económico, de hecho, muchas veces no es necesario decantarse por la opción más barata, ya que, en muchos casos, cuando se trata de edredones nórdicos, la diferencia entre un mal producto y un buen producto a menudo no es tan grande.

A la hora de elegir el relleno nórdico que mejor se adapta a nuestras necesidades, es importante que tengamos en cuenta algunos factores decisivos:

Las medidas
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Las medidas

En cuestión de nórdicos, existen unas medidas estándar para cada tamaño de cama, que pueden variar si se opta por un relleno más largo o más ancho de lo normal. Es decir: en una cama de 90 podemos colocar un relleno nórdico de 105 para que cuelgue un poquito más por los lados, y en camas de 135 podemos colocar uno de 150 o bien ponerlo invertido, de forma que quede más largo por los pies y más estrecho por los lados.

El tipo de relleno
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El tipo de relleno

Tanto los edredones como los rellenos nórdicos se suelen diferencias en dos calidades distintas: los de plumas y los sintéticos.

  • De plumas: son más ligeros y abrigan más. Existen los que son 100% de pluma, de un precio más elevado, y los que combinan este material natural con el sintético. Si buscas una opción más económica siempre puedes optar por el relleno de mezcla de plumón y pluma, que es un poco más pesado y no tan suave, pero suele dar muy buenos resultados. El nórdico de relleno 100% natural es una opción muy recomendable para los que sufren alergias.
  • Sintético: suele ser de poliéster, microfibra u otros materiales. Gracias a los avances tecnológicos, hoy en día los rellenos sintéticos tienen un tacto y un efecto muy similar a los naturales, y también podemos encontrarlos en gamas de precio muy diversas.
La confección
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La confección

Siempre que sea posible, conviene optar por una confección a cuadros o a rombos. Así se asegura una óptima distribución del relleno de todo el edredón y que todas las zonas abriguen por igual. Esto es especialmente aplicable a los rellenos naturales, ya que se suelen mover más que los sintéticos.

El gramaje
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El gramaje

El gramaje es la cantidad de material que lleva el relleno por metro cuadrado. Existen tipos de gramaje, que varían en función del peso y de su capacidad para mantener el calor: el más ligero es de 120 a 200, y está recomendado en zonas no muy frías u hogares con un buen sistema de calefacción. El relleno intermedio es de 250 a 350 gramos, y el superior es de 400 a 500 gramos, y está indicado para personas muy frioleras o que duerman en habitaciones sin aislamiento exterior.

El tipo de tejido exterior
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El tipo de tejido exterior

Aquí también podemos encontrar tipos muy distintos de tejido, que en los últimos años también han mejorado mucho y hoy en día existen modelos muy resistentes, suaves y agradables al tacto. En general, cuando el relleno es de calidad también lo es la tela que lo recubre, y en el caso del relleno natural, éste suele ir acompañado de una cobertura de fibras naturales, como el algodón.