En uno de los rascacielos más modernos de Moscú, la capital de Rusia, se encuentra este apartamento intervenido por la arquitecta y diseñadora Inga Kordya, quien ha sido capaz de transformar la vivienda en un interior marcado por los colores neutros y la atemporalidad. Con una dimensión de 150 m2, la casa se abre paso ante los innumerables edificios que forman parte de la fisionomía urbana de la capital rusa. Nos adentramos en ella para ver el resultado de una rehabilitación más que satisfactoria.

Para la diseñadora, la neutralidad y el cuidado de los detalles eran elementos imprescindibles para armonizar cada una de las estancias. Además, se ha conseguido dar forma al principal objetivo: rediseñar un interior funcional, actual, acogedor y atemporal. Un todo en uno que brilla con su propia fuerza.

Sus propietarios, una pareja joven, son amantes de las artes modernas, el deporte y los viajes. Un espíritu vivo y tenaz que se observa en la decoración de la vivienda, en la que se ha apostado por toques de color en contraste con otros tonos más neutros.

Interior

Si algo destaca de este interior, además del orden y el cuidado en cada elemento, es la estética minimalista con la que ha sido diseñado. Para ello se han utilizado materiales naturales y colores claros que dotan de elegancia al conjunto. Así, nos da la sensación de una vivienda ligera en la que se aprovecha al máximo la entrada de luz para que el espacio parezca más abierto y libre.

El dinamismo es el eje que vertebra esta residencia ubicada sobre un rascacielos. De hecho, desde el comedor se puede observar perfectamente una buena panorámica de toda la ciudad. El espejo en la sala de estar refleja la luz y las nubes en las ventanas y hace que la sala sea lo más acogedora y luminosa posible.

Para que el interior fuera más dinámico y cómoda, lejos del frío funcionalismo, se han utilizado materiales como madera natural, latón, vidrio y mármol que coronan cada uno de los rincones con mucha sutileza.

Sin perder de vista la modernidad que caracteriza a esta vivienda, se han implementado nuevas tecnologías. Destacan algunos elementos inteligentes de la casa, ajustes de luz controlados por aplicaciones, control remoto de las cortinas, Internet sin interrupciones que cubre toda el área, así como un cine en casa de calidad moderno integrado en el televisor de gran tamaño y la calidad de alta fidelidad rodeada de acústica. Vamos, ¡todo un lujo!

 

Dinamismo y amplitud
1/5

Dinamismo y amplitud

Los techos altos y las grandes cristaleras, que separan el salón de la zona de trabajo, aportan dinamismo y permiten que la luz invada toda la casa. Una apuesta por un interior amplio y dinámico en el que todo queda bañado por la iluminación natural.

Pinceladas de arte y diseño
2/5

Pinceladas de arte y diseño

Los propietarios, una pareja joven amante del arte, el deporte y los viajes, querían que su carácter quedase reflejado en el diseño interior de la residencia. Así, la arquitecta Inga Kordya ha conseguido crear un espacio marcado por pequeñas pinceladas de arte y diseño. Un hecho que observamos a través de los cuadros y otros elementos que refuerzan y armonizan las estancias.

Detalles cuidados
3/5

Detalles cuidados

Este es tan solo uno de los pequeños rincones con los que cuenta el apartamento. La diseñadora ha querido trasladar los tonos neutros y el minimalismo a cada estancia hasta conseguir un estilo atemporal que nos invita a disfruta de la vivienda.

Cocina abierta
4/5

Cocina abierta

La cocina, de planta abierta, se entrecruza con sencillez y delicadeza con el salón. El diseño de los elementos en tonos neutros contrasta con puertas en madera que otorgan ese toque natural que tanta calidez aporta al conjunto.

Neutralidad y sofisticación
5/5

Neutralidad y sofisticación

En el baño nos encontramos con una neutralidad absoluta que ayuda a que el espacio se convierta en la mejor zona de la casa para tomarse un respiro y desconectar. La disimulada iluminación aporta un toque de sofisticación al conjunto del baño.