Líneas puras y sobriedad en un piso de los años 50

El minimalismo impera en esta reforma en la ciudad de Barcelona que ha logrado recuperar la luz y armonía en una vivienda excesivamente compartimentada.

Un proyecto en el que al almacenaje se integra en la arquitectura fomentando la fluidez de los espacios.

Foto: Marcela Grassi
Foto: Marcela Grassi

Entre las calles de Barcelona se esconde un edificio de mitad del siglo XX que, entre sus discretas paredes, alberga una vivienda que tras su intervención luce neutra y modernizada. El estudio de arquitectura Puig + Payà, formado por Carla Puig y Hèctor Payà ha sido el encargado de recabar, ordenar y dar vida a las ilusiones de los propietarios.

Una rehabilitación marcada por la estructura de los muros de carga que definia una vivienda jerarquizada por un largo pasillo fragmentando constantemente por puertas. Una estructura que hipotecaba la entrada de luz hasta el corazón de la vivienda creando un espacio eminentemente sombrío.

Sin título

Así la idea inicial se basa en la materialidad natural y neutra de la vivienda que confluye con la calidez de la luz en los ambientes y la correspondiente sucesión de los espacios. Un juego de texturas, luz y color en un constante flujo de armonía, un hogar rodeado de arte.

Materiales en armonía dentro de un espacio equilibrado que genera la atmósfera adecuada.

Se crearon así dos zonas interrelacionada a través de una gran puerta polivalente: la zona de día y la zona de noche, privada. Dos espacios conectados por el pavimento de madera natural, el revestimiento de cal neutro y el porcelánico de gran formato, que genera una calidez visual a la vez que una consecución de texturas cuidadosamente elegidas.

Estas se complementan a la perfección con una delicada paleta de color cremosa clara, base de un ambiente neutro muy luminoso junto con la calidez de la madera natural que escenifica el espíritu de Puig + Payà: sensibilizarse con las necesidades del cliente y generar un ambiente cálido y útil.

“Nuestro reto ha sido establecer un diálogo entre la arquitectura, el arte y la vida cotidiana de los usuarios”, comentan desde el estudio. El resultado, una reordenación de la distribución que diera lugar a un ambiente homólogo a lo largo de toda la vivienda.

Sobre el autor

Noelia Chaves

Periodista

Periodista. Apasionada de la fotografía, el arte, la historia y las letras en todas sus variables. Animal audiovisual, antes trabajaba en la televisión ahora escribo para la Revista Interiores.

Descubre más sobre: