La lucha contra el cambio climático, la sostenibilidad y la eficiencia energética han copado portadas de diarios y tertulias durante semanas con motivo de la Cumbre del Clima COP25 que se celebró en Madrid en diciembre. Esta Cumbre ha sido la más larga de la historia con una duración de 14 días, pero, aun así, ha acabado sin consenso entre los participantes.

A pesar de esto, los principales actores políticos, económicos y sociales han coincidido en destacar el papel de la edificación como elemento clave para combatir el cambio climático. Hay muchos argumentos para entender la necesidad de replantear la forma en la que edificamos y acompañar a las ciudades hacia la transición energética. Estas son las claves para reducir las emisiones en el sector de la construcción:

La edificación, uno de los sectores que más contamina

En España, la mayor parte del parque residencial se ha quedado obsoleto y no se ajusta a los estándares de eficiencia energética, lo que provoca que los edificios sean los responsables del 40% de las emisiones de CO2.

Por eso es fundamental reinventar la manera en la que se edifica para poder seguir viviendo en ciudades confortables, saludables y seguras. Un buen ejemplo de construcciones energéticamente eficientes que generan energía renovable son los edificios nZEB, también conocidos como Edificios de Energía Casi Nula. Fue una iniciativa impulsada en 2002 por la Unión Europea. Por eso, las casas del futuro deberán diseñarse teniendo en cuenta factores como la orientación, el viento o la humedad y el tipo de envolvente, entre otros.

Falta de estrategia nacional

En la Cumbre del Clima se ha destacado también la falta de una estrategia nacional ambiciosa y clara que alinee todos los actores y coordine las acciones a llevar a cabo en esta línea. El director de Rockwool, fabricantes de aislamiento, en España, Miguel Ángel Gallardo, coincide en que hace falta un proyecto común que beneficie a las ciudades.

Tener un proyecto común, con medidas enfocadas a mejorar la eficiencia de los edificios, nos ayudará a generar una economía verde y contribuir al desarrollo de las ciudades

La solución pasa por la rehabilitación

A parte de construir nuevas viviendas de bajo consumo, la rehabilitación de los edificios antiguos es imprescindible para poder cumplir con los objetivos de ahorro energético marcados por la Unión Europea. Se calcula que la rehabilitación de las viviendas españolas anteriores a 1980 podría reducir hasta un 80% la demanda energética.

Por eso se ha presentado el Pasaporte Energético al Ministerio para la Transición Ecológica y al de Fomento. Se trata de una medida innovadora que incentiva la rehabilitación de las viviendas españolas para que sean eficientes.

La solución pasa por rehabilitar edificios

El aislamiento, pieza clave para los retos medioambientales

Según la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA), aislar correctamente los edificios, en techos y fachadas, es la opción más rentable para hacer frente al cambio climático. Permite mantener su temperatura interior y reducir la demanda energética hasta en un 90%, lo que se traduce en un ahorro en la factura eléctrica.

La lana de roca es una de las soluciones más eficientes para ahorrar energía, reducir gases de efecto invernadero y la contaminación del aire. Este elemento versátil, mejora la eficiencia energética de los edificios.

Aumentar la conciencia ecológica ciudadana

Cada vez hay más conciencia ciudadana en cuanto al cambio climático gracias a la fácil accesibilidad a la información a través de Internet y también por la pedagogía que se hace en el colegio y que aprendemos desde pequeños. También han surgido actores sociales como Greta Thunberg que han conseguido volver a poner el foco sobre el debate de la emergencia climática.

A pesar de esto, otra de las conclusiones que ha dejado la Cumbre del Clima es que la sociedad todavía necesita más herramientas e información para ser consciente de los beneficios hacia la transición energética.