La vivienda de Massimo Pierattelli refleja su pasión por la arquitectura, el diseño y la versatilidad. Además de narrar su historia, es testimonio del trabajo de una vida desde la creación de su estudio de arquitectura, hace 40 años.

Lo cierto es que cada casa tiene una historia que contar: desde la historia de aquellos objetos y personas que hemos amado, hasta la de los momentos vividos y los recuerdos que guardamos en nuestra memoria. Massimo Pierattelli abre las puertas de su apartamento en el corazón de Florencia, revelando un mundo que refleja tanto su historia personal como el estilo de su diseño marca ‘Pierattelli Architetture’, estudio que fundó en 1980.

Si por algo destaca el trabajo de Pierattelli es por abogar desde siempre por la sostenibilidad ambiental, además de ser capaz de interpretar las necesidades tanto del cliente como de la localización, trabajando conforme a las restricciones arquitectónicas, el significado histórico y la naturaleza única de cada lugar y espacio.

Arquitectura italiana del s. XVI

Este acercamiento multidisciplinario y ecléctico puede verse en el apartamento de 300 metros cuadrados que comparte con su mujer Roberta, con la que también trabaja.

Situado en un palacete de principios del s. XVI, la casa tiene unas impresionantes vistas a la Piazza de Pitti, en la pintoresca área de Santo Spirito del distrito de Oltrarno. 

Los elementos y las características arquitectónicas de la época del s. XVI, típicos del distrito más auténtico de Florencia, incluyen vigas de madera expuestas en el techo, chimeneas de piedra y arcos en el pasillo. Se mezclan a la perfección con soluciones hechas a medida, mobiliario de diseñadores icónicos, obras de arte y objetos étnicos, aportando a los espacios una personalidad única que avoca a los recuerdos y la historia.

Ser un arquitecto implica tener la habilidad de interpretar la realidad a tu manera

Pierattelli asegura que “respetar lo que estaba en ese lugar anteriormente, capturar su originalidad y poder darle una nueva vida mediante soluciones modernas y armoniosas es algo que hacemos cada día en el estudio, por lo que aplicar este enfoque a la esfera privada llegó a nosotros de manera espontánea”. Y es que esta vivienda no nace de un solo trabajo, sino de una superposición constante de pequeños cambios precisos que reflejan un pasado, una evolución y una historia íntima.

Este icónico apartamento al más puro estilo florentino cuenta con piezas hechas a mano que el propio Massimo Pierattelli ha desarrollado a lo largo de los años, así como elementos que ayudan a construir la identidad de este espacio único, reflejando la sensibilidad de una familia que ha dedicado su vida a la arquitectura y el diseño.

Dimensión majestuosa
1/6

Dimensión majestuosa

La entrada de la casa se abre a un gran espacio de estar en el que reposa una librería de madera gris que se divide en tres “secciones”. La impactante luminosidad aporta una dimensión majestuosa y teatral a lo que constituye un espacio de gran uso diario. Diseñados por el propio arquitecto, los bloques verticales de la librería se funden con la linealidad poética de las vigas del techo, acentuando la visión de la pared y del conjunto del espacio.

Fotografía: Iuri Niccolai

Escaparate de memorias
2/6

Escaparate de memorias

Junto a esta, una icónica lámpara de suelo ‘Arco’ de Flos crea una relación simbiótica con otras piezas de diseño como los sofás ‘Sity’ de 1986 diseñados por Antonio Citterio, una lámpara ‘Spun’ de 'Flos', una mesa ‘Cruise’ de 'Lema' y mesas ‘Tulip’ en negro de ‘Knoll’ diseñadas por Eero Saarinen.

Las obras de arte y preciosos objetos de alrededor del mundo se unen para añadir una emoción muy personal al espacio y crear un escaparate de memorias y pasiones. Estas incluyen un cuadro de Carlos Albertos Castellanos y Giampaolo Talani, una estatua de un caballo hecha por Paolo Staccioli y joyas Imba adquiridas en viajes, así como una alfombra persa. Todos ellos son objetos que trasladan hasta países visitados, viajes hechos y personas conocidas, a la vez que representan una mayor exploración de materiales, formas y colores.

Fotografía: Iuri Niccolai

Efectos de luz vibrantes
3/6

Efectos de luz vibrantes

Las paredes del apartamento están revestidas por yeso de cal muy pulido hecho a partir de una mezcla de gelatina, pigmentos naturales y mármol molido, creando una brillante interacción de efectos de luz vibrantes, que a su vez se acentúan gracias a materiales que han sido elegidos para el mobiliario y las superficies, como el mármol amarillo de Siena presente en el baño principal.

Fotografía: Iuri Niccolai

Cocina en granito y madera
4/6

Cocina en granito y madera

La impresionante cocina también fue diseñada por el mismo Pierattelli, y cuenta con detalles impresionantes de latón pulido que reflejan la luz, y que han sido fabricados a mano y combinados con una encimera de granito y distintos elementos de madera.

Fotografía: Iuri Niccolai

Comedor en tonos claroscuros
5/6

Comedor en tonos claroscuros

El espacio del comedor incluye la mesa ‘Block’ de ‘Acerbis’ y el aparador ‘Sheraton’, ambos en un brillante negro, y este último fabricado por Lodovico Acerbis y Giotto Stoppino en 1977, obteniendo el premio del ‘Industrial Design Association’s Compasso d’Oro’ en 1979. Las lámparas ‘Taccia’ y ‘Toyo’ de ‘Flos’ completan el espacio junto con las sillas ‘Bea’ de ‘Lema’, una escultura de cristal de un pez hecha por Egidio Costantini y distintas obras de arte de Raffaele de Grada.

Fotografía: Iuri Niccolai

Dormitorio con vistas icónicas
6/6

Dormitorio con vistas icónicas

La pasión de la familia por el arte y el diseño también se puede observar en el dormitorio principal, donde las piezas de diseño incluyen una lámpara ‘Spun’ de Flos y un cuadro de Andrea Chiarantini. Los tejidos y el mobiliario en azul flor de lis (emblema de Florencia) combinan perfectamente con las paredes pálidas, a la vez que la arquitectura renacentista del Palazzo Pitti puede entreverse desde la ventana, reflejando la belleza de una ciudad considerada como la cuna del Renacimiento.

Fotografía: Iuri Niccolai