El baño es un espacio reservado en exclusiva para nuestra intimidad. Una estancia de la casa donde nos relajamos, nos cuidamos y nos aseamos, por eso la mayoría buscamos crear ambientes que nos transmiten mucha paz y tranquilidad, y donde poder sentirnos muy cómodos y relajados. Para conseguirlo, es esencial hacer un uso adecuado del espacio y de los materiales, así como saber jugar con la iluminación, tanto natural como artificial, u otros recursos naturales como el uso de plantas.

Pero, ¿dónde queda el diseño? Conseguir que el baño cumpla con su funcionalidad es relativamente fácil, pero no lo es tanto hacer que destaque por su diseño o por su belleza. De hecho, es una de las pocas estancias de la casa donde normalmente no se nos ocurre incluir demasiados motivos decorativos o piezas de arte. Y tal vez nos equivoquemos.

Nos lo han demostrado Patricio Ballesty y Jorge Subietas, dos talentos multidisciplinarios del mundo del diseño y del interiorismo, con el resultado de su colaboración en la creación del showroom/oficina de Villeroy&Boch enfocado al mundo del baño y del wellness, en el que se han inspirado en la naturaleza y en sus colores, en sus texturas y en su equilibrio.

El predominio de los colores frescos y naturales

Para la muestra, Ballesty nos explica que han querido “jugar con elementos que pocas veces o casi nunca vemos en un baño, como es el papel de pared, el terciopelo, los objetos de arte… Conseguir que un baño o un aseo puedan ser algo más que cuatro paredes revestidas con baldosas. Hemos buscado sorprender con el uso de materiales y texturas”. Y lo han conseguido.

Los diseños presentados en la muestra nos evocan al mundo natural, a los museos de arte y a los ambientes palaciegos, con el uso de colores frescos y de la calidez del terciopelo, que este otoño vuelve con fuerza como nueva tendencia de 2020.

Todas ellas, opciones que podemos tomar como referencia a la hora de redecorar nuestro baño sin necesidad de hacer obras ni reformas.

Baño decorado