Ideas para crear y organizar un lavadero en casa

En un cuarto independiente, en la cocina o el baño, estos consejos te ayudarán a montar una zona de lavado que aproveche el espacio, permita tener todo en su sitio y a mano, se integre en la decoración y facilite el 'momento colada' e, incluso, el de la plancha.

lavadero 1a
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Tanto si dispones de un cuarto para este fin (el sueño de todos) como si debes ubicarlo en una estancia compartida, estas ideas de decoración te ayudarán a crear un lavadero funcional, cómodo y con estilo porque hasta para hacer la colada debes cuidar la estética. Evidentemente debes elegir una habitación con entrada de agua, drenaje y ventilación.

Una vez elegido el lugar, debes tener en cuenta otros aspectos que te harán el día a día más sencillo. Así, si tu lavadero tiene azulejos será mucho más fácil de mantener y de limpiar, piensa que, para una lavadora de apertura frontal, debes dejar al menos 120 cm libres para poder abrir la puerta y moverte cómodamente; mientras que una de apertura superior, debe tener suficiente espacio sobre ella. Es importante que optes por electrodomésticos de tamaño estándar para no tener que reorganizar todo cuando cambies de casa o de lavadora y, si puedes, resulta conveniente aislar paredes y suelo para evitar un exceso de ruido y vibración. Respecto al equipamiento, el mobiliario debe ser resistente a la humedad y hay que cuidar la iluminación, para localizar las manchas a la primera y pretratar en caso necesario.

Esta propuesta de Deulonder en Casa Decor 2020 resume todo lo que querríamos tener. Con un estilo cosy, Lluïsa Deulonder y Chone de la Sotilla han puesto orden al cuarto de lavar y planchar, aplicando el principio de un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio. Un espacio funcional y bien resuelto, que no renuncia al confort y la belleza.

Sobre el autor

Lola Marquez

Lola Márquez

Periodista

Llegué al mundo de la decoración y el diseño de casualidad y me quedé para siempre. Y, a pesar de que han transcurrido muchos, muchos años (como en los cuentos), sigo viendo, leyendo y, por supuesto, escribiendo con la misma ilusión y las mismas ganas. He tenido etapas, como todas, he cambiado de estilo y he sustituido en mi corazón ‘deco’ los suelos de madera por el papel pintado, aunque sigo guardando un lugar especial para un buen sofá: será cosa de la horizontalidad. También he comprobado que el amor verdadero por la decoración se pega y se transmite de generación en generación. Para comprobarlo, basta con ver las habitaciones de mis hijas y recordar el recibidor de mi infancia.