8 consejos para hacer el cambio de armario… ¡Sin morir en el intento!

Poco a poco empieza a notarse el frío, y nos queda otra que rescatar esas mangas largas del altillo. Pero tranquila, con estos tips te será mucho más fácil.

Cambio de armario
Cambio de armario

  • Texto: Lucía Díaz

Cuando los metros escasean en casa y no disponemos de ese vestidor de ensueño, es inevitable que nos encontremos ante el conocido momento que se tiene lugar dos veces al año: ¡el temido cambio de armario! Mientras que para aquellos y aquellas obsesas del orden la idea de tener que reubicar toda la ropa del armario no suscita terror, o incluso puede resultar apetecible, para muchos otros no deja de ser un verdadero calvario. Para aquellos que visten de forma muy similar durante todo el año, el cambio de armario de otoño implica sólo una leve entrada de chaquetas, jerséis y bufandas, y la salida de algunas sandalias, sombreros y bañadores. Sin embargo, aquellos que deciden reformular totalmente su vestuario durante los meses de más frío, se enfrentan a un desafío mucho más intenso.

No obstante, el cambio de armario tiene un lado positivo que nos pasa desapercibido, o así lo defiende la conocidísima gurú del orden japonesa, Marie Kondo, cuando habla de mantener nuestro guardarropa organizado como una forma de poner en orden también nuestra mente.

Para que la tarea de rescatar las prendas de los altillos o de debajo de la cama y sustituirla por aquella ropa que (seamos sinceras) ya no vamos a utilizar hasta el año que viene, es importante estar bien concienciado. Para ello, un buen primer paso es aprovisionarnos de una colección de fundas para la ropa, cajas u otras soluciones de almacenaje que vayamos a necesitar.

Una vez te hayas hecho con aquello que consideres necesario, te recomendamos que reserves un día para hacer el cambio de armario y que lo hagas a primera hora de la mañana, ya que ese es el momento en el que nuestra mente aún está fresca y tenemos más energía para ello. ¡Ah! Y si tenías pensado quedar con amigos, déjalo para luego: ordenar tu armario es una tarea que deberías hacer sola. De este modo evitarás distracciones y no estarás influenciada por opiniones externas Regálate un buen desayuno energético, ponte algo de música y… ¡Manos a la obra!

Sobre el autor

Lucía Díaz