Hay quien disfruta de largos vuelos hacia mundos desconocidos, y hay quien se conforma con una buena tumbona en la sombra, una cervecita y muchas horas sin hacer nada. Y, el mejor lugar para este segundo plan será en un rincón de chill out en el exterior.
El chill out se ha convertido en una zona imprescindible de nuestras terrazas y jardines. ¿La razón? Es un espacio polivalente dónde podemos descansar, tomar el sol, hacer la siesta, disfrutar de una copa entre amigos o simplemente ver los días pasar sin preocupaciones.
7 pasos para crear un rincón chill out al aire libre
Foto: Cassina
1. Marca tu territorio
El primer paso para crear un rincón propio en el que nada ni nadie te moleste es delimitar el área escogida y separarla del resto en la medida de lo posible. Si, por cuestiones de espacio, te resulta complicado, siempre puedes diferenciar las zonas utilizando muebles de distintos estilos que combinen entre sí o una alfombra de exterior que ayude a identificar los diferentes ambientes.
Las que están confeccionadas con materiales naturales (sisal, yute, bambú…) son menos resistentes a la humedad y al sol, por lo que es preferible utilizarlas en zonas cubiertas y resguardadas. Para zonas que están a la intemperie, es preferible optar por materiales sintéticos como el vinilo, PVC o plástico reciclado, que se deterioran menos y son más fáciles de limpiar.
Foto: Maisons du Monde
2. Cobíjate en la sombra
Para poder relajarse con las altas temperaturas, resulta indispensable contar con una zona sombría en la que cobijarse. Disponer de un elemento natural que te la proporcione (un árbol o una parra), es un lujo. Pero, si no es tu caso, no te preocupes; existen diferentes opciones para crearla.
Los parasoles siempre son una buena solución, ya que puedes desplazarlos y moverlos de sitio según las necesidades del momento, aunque también puedes utilizar un toldo para frenar los rayos del sol.
Foto: Fhe.es Realización: Paloma Pacheco Turnes Interiorismo: Héctor Ruiz-Velázquez
3. Protege tu intimidad
Mantenerse alejado de las miradas indiscretas es imprescindible para poder relajarse y olvidarse del mundo exterior. Es cierto que, en función de las características del espacio en cuestión, no siempre es posible limitar la visibilidad de los vecinos. Sin embargo, siempre hay formas de reducirla para preservar tu privacidad.
Lo ideal es crear barreras naturales o jardines verticales que, además, aportan un extra de bienestar. Los setos artificiales, celosías, cañizos de bambú o brezo también son una buena solución para cercar tu zona de descanso y hacer el espacio más acogedor.
Foto: Sklum
5. Mécete con el viento
Las hamacas son las reinas indiscutibles del relax y su sola presencia transforma cualquier rincón en un lugar paradisiaco. Mecerse al antojo del viento en una hamaca colgante es una sensación especialmente placentera capaz de hacerte olvidar momentáneamente las preocupaciones del día a día. Además, se pueden recoger para dejar espacio libre siempre que lo necesites.
Si, por el contrario, te resulta más cómodo estar sentado, puedes colocar un sillón colgante. Y, si eres de los que prefiere tocar de pies a tierra, puedes optar por cualquier tipo de asiento que se adapte a tus gustos y al espacio: sillón, butaca, sofá, tumbona plegable… Hay una amplia variedad de modelos y materiales entre los que elegir.
Foto: Elton Roha Interiorismo: Culto Interior
5. Rodéate de naturaleza
Las plantas son un elemento indispensable en la decoración de exterior. Además de conectarte con la naturaleza, proporcionan frescura, verdor y vida a cualquier rincón. Y, si además son especies fragantes, como el jazmín, la dama de noche o la hierbabuena, podrás oxigenarte con su delicioso aroma.
Las características del lugar determinarán la cantidad, el tipo de plantas y el modo de cultivarlas, pero asegúrate de tener algunas cerca de tu rincón chill out para impregnarte de su energía. Puedes plantarlas en arriates, jardineras, maceteros de suelo o pequeñas macetas colgantes y tiestos que decoren y añadan también un toque de color a la mesa, el alféizar de la ventana o la baranda.
Foto: Elton Roha Interiorismo: Culto Interior
6. Ilumina tus noches
Cuando la luz del sol desaparece y el bullicio de la ciudad se vuelve silencio, llega la hora de encender las luces y cambiar de ambiente. Velas, farolillos, guirnaldas, antorchas… ayudarán a crear una atmósfera agradable y mágica para seguir disfrutando del aire libre e iluminar tus noches de verano.
Puedes esconderlos entre las flores para conseguir un efecto más tenue o dejarlos a la vista si prefieres mayor visibilidad. Todo dependerá de lo que busques en cada ocasión.
Lo ideal es escoger sistemas que contribuyan al ahorro energético como luces LED solares que se cargan durante el día y se encienden justo cuando las necesitas.
Foto: Calma House
7. Refleja tu personalidad
El último paso para crear tu rincón relajante es hacerlo tuyo y convertirlo en un espacio que hable de ti. Ayúdate de elementos que aportan un extra de bienestar y comodidad como cojines, pufs, carrillones de viento… y adáptalos a tu estilo propio.
De este modo, sentirás que ese lugar forma parte de ti. Lo que hará, sin lugar a dudas, que puedas relajarte y sentirte plenamente en calma cada vez que te encuentres en él.
Como hemos podido ver, el primer paso será adaptar nuestro rincón de relajación a los metros disponibles. Bastará con unos cuantos cojines, una iluminación suave y cálida y velas para entrar en un sueño que solo se terminará el último día de vacaciones. En Interiores hemos recpilado ideas de decoración para inspirarte y animarte a crear un rincón de chill out en casa.
17 ideas de decoración para crear un chill out al aire libre