A la hora de decorar la mesa de comedor y la de centro cuando no tienen mantel o la bandeja con el café sobre ellas, ten en cuenta que hay vida deco después de los típicos centros, arreglos y adornos. Estas 10 propuestas amplían el abanico a piezas y objetos llenos de estilo, que lograrán elevar el look de tu comedor en cuestión de segundos.

Y si tienes dudas, recuerda que, en mesas redondas, es mejor poner el foco en el centro, mientras que las cuadradas y rectangulares ganarán puntos y atractivo si eliges objetos con curvas que rompan la perfección de las líneas rectas. Además, en el caso de las cuadradas lograrán un poco de dinamismo y fuerza con objetos impares, la regla del tres es perfecta en estos casos, ya que desviará la atención de uno a otro y que, en el caso de una rectangular de gran tamaño, una buena opción para que no se vea sosa o desangelada es dividirla visualmente en tres rectángulos y jugar con objetos en cada uno. 

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Con un huevo multicolor
Fhe.es Realización: Paloma Pacheco Turnes

Una pieza multicolor

El diseño viste este comedor de los pies a la cabeza, empezando por unas sillas adquiridas en un anticuario con tapicería roja y una mesa Tulip de Eero Saarinen para Knoll. ¿El broche perfecto? Un huevo situado en el centro que destaca por su tamaño y colorido

Con libros y a lo loco
Jordi Folch Interiorismo: Mar Gausachs

Con libros y a lo loco

Y con cajas también, especialmente si son de Jonathan Adler y su conocido diseño ya llama la atención por sí mismo. Evidentemente no se trata de colocar cualquier libro, sino uno que 'vista' la mesa sin abrirlo. La preciosa portada del último número de 'Interiores' tampoco quedaría mal.

Por cierto, la mesa de comedor redonda con su adorno escultura justo en el centro y bajo la lámpara de techo negro es toda una provocación y una declaración de principios 'deco'. 

Una testa di mora, una vela..
Jaime Ferrer Estilismo: Cristina Rodríguez Goitia

Composición en negro

En esta propuesta hay que destacar tanto los objetos como la distribución de los mismos. Dadas las dimensiones de la mesa, ocupan gran parte de la superficie y dejan libre la zona central y los lados y, sin embargo, no se ve abarrotada, en parte por su conexión cromática. En un extremo se ha situado una testa di moro con un arreglo floral de Sakura Atelier y una vela, a juego, y en el otro, varios libros y bandeja de Zara Home. Por cierto, ¿te has fijado que, salvo en la mesa de centro, no hay nada negro en el ambiente? ¡Por algo será!

Fhe.es Realización: Paloma Pacheco Turnes

Una escultura o ¿dos?

Sobre la mesa blanca destaca una escultura que se basta y se sobra para llamar la atención. Sin embargo, la lámpara escultura le roba, sin pretenderlo, cierta atención. De esta forma, incluso cuando la mesa se vista con las tazas de desayuno o los platos de la comida, seguirá luciendo estilo y personalidad. 

De tres en tres
Fhe.es Realización: Paloma Pacheco Turnes

De tres en tres

En esta caja blanca, son los objetos y el suelo los que cobran protagonismo. El arte se apodera de cada rincón y en la mesa de centro muestra su versión más colorida y abstracta. Un jarrón sin flores, una botella vacía... No importa, es el propio concepto el que da fuerza visual al conjunto. 

Jarrones XL y lámpara escultura
Fhe.es Realización: Paloma Pacheco Turnes

Jarrones XL y lámpara escultura

En esta propuesta la vista se desvía de la mesa al techo donde la luminaria de suspensión, de Judith San Quintín, se convierte también en adorno. Lo especial de este comedor es la colocación de dos jarrones blancos, sin flores, de tamaño XL y distintas formas (de Ellémore), que destacan y brillan sobre el sobre negro. 

Objetos de cristal de colores
Fhe.es Realización: Paloma Pacheco Turnes

Objetos de cristal de colores

Nos encanta esta propuesta que usa el cristal como elemento conductor, pero también como diferenciador. Como la mesa de centro es de vidrio, en su sobre se han colocado dos adornos del mismo material pero en colores, lo que aporta estilazo al instante. Completan el conjunto, varios libros de tonos atrevidos situados estratégicamente, que en ningún caso eclipsan a los verdaderos protagonistas. 

Una escultura en un extremo
FHE.ES REALIZACIÓN: PALOMA PACHECO TURNES

Una pieza escultórica en un extremo

Porque tan importante es la pieza elegida para vestir esta espectacular mesa de comedor de piedra como el lugar donde se ubica. Así, se evita colocar la escultura en el centro huyendo del 'efecto frutero' y se sitúa en un extremo para que brille en solitario, ni siquiera la gran lámpara de techo le hace sombra. 

Fhe.es Realización Paloma Pacheco Turnes

Una (brillante) escultura

En esta propuesta de la interiorista Adriana Nicolau, no hay una mesa de centro, sino dos, aunque funcionan como una sola. Entre bandejas y platos a juego con el color de las paredes se 'cuela' una escultura amarilla, obra de Maite Carranza, que aporta no solo la nota de color a todo el salón, sino también un toque de personalidad y frescura. La clave está en elegir una pieza diferente y llamativa. 

N.MANSO REALIZACIÓN: BEATRIZ APARICIO
N.MANSO REALIZACIÓN: BEATRIZ APARICIO

Dos testas di moro

Desde antes de verlas en el hotel de la serie 'The White Lotus' ya era fan de las testas di moro por su belleza, su historia (leyenda siciliana incluida) y su poder decorativo. Son perfectas en ambientes de estilo rústico, en clásicos, pero en este comedor ecléctico sacan toda su artillería deco a relucir. ¿Su secreto? Combinar una mesa de mármol negro con sillas de bambú, una alfombra de seda y un chandelier de cristal esmerilado con las dos cabezas de Luzio.