¿Qué colores elegir? ¿Cómo combinarlos? ¿En qué proporción?... Son muchas las dudas que nos asaltan cuando nos enfrentamos a la decoración de nuestra casa. Y es que la gama cromática jugará un papel fundamental en la percepción que tengamos del espacio. De la paz y la frescura que respiran los ambientes nórdicos, con predominio de maderas, blancos, grises y negros, a la vitalidad y el optimismo de los proyectos más pop, donde intervienen amarillos, rosas, naranjas o rojos.

Todo dependerá del estilo que busques. Sírvete de muebles, textiles y complementos, ya sea combinando colores vecinos en el círculo cromático (como el verde y el azul, si buscas armonía) u opuestos (como el blanco y el negro, o el verde y el rosa, si prefieres el contraste). Y recuerda, la regla del 60-30-10 aconseja utilizar un color dominante en el 60% del espacio, uno secundario en el 30% y otro distinto para el 10% restante.