Si la sostenibilidad es a día de hoy prácticamente indisociable a las últimas propuestas decorativas, también lo es de las soluciones constructivas, que cada vez más recurren a materiales reciclados para cuidar de la salud del planeta. Y sin perder ni un ápice de calidad. Buen ejemplo de ello es el yeso, que, si bien no ha evolucionado al mismo ritmo que lo ha hecho el hormigón, sí se beneficia ya de las interesantes posibilidades que le ofrece la mezcla con fibras recicladas, como en la realización de elementos singulares en el revestimiento interior de edificios.

En este sentido, Signus, con su sistema de gestión de neumáticos fuera de uso, no ha tardado en apoyar a la Universidad de Jaén en su proyecto de fabricación de elementos de yeso con adiciones de otros materiales, fomentando la economía circular y la sostenibilidad. Un trabajo que la universidad viene desarrollando desde hace casi dos años y que se vertebra en dos líneas fundamentales de investigación: el estudio de mezclas de yeso con adiciones de fibras, y el estudio de yeso con adiciones de yeso reciclado.

Los revestimientos del aeropuerto indio de Chhatrapati

Los revestimientos del aeropuerto indio de Chhatrapati están fabricados con yeso y fibras de vidrio, potenciando así su fortaleza.

Y es que mientras que en el primer caso el uso de filamentos sirve para eliminar del medio ambiente residuos que hasta ahora no tenían un uso claro en ningún campo, en el segundo supuesto se añade yeso reciclado en piezas nuevas del mismo material, lo cual disminuye los costes de producción y repercute a la vez en pro del planeta, al reutilizarse residuos y reducir la fabricación de yeso para la creación de otros elementos nuevos.

Con todo, Signus está facilitando a este proyecto de la Universidad de Jaén neumático reciclado para impulsar así su labor y trabajar en algún producto comercial con empresas del sector que presenten un fuerte compromiso con la economía circular.

Al añadirle fibras reutilizadas, el yeso disfruta de una mayor resistencia a la rotura

Al añadirle fibras reutilizadas, el yeso disfruta de una mayor resistencia a la rotura.